Lunes, 23 Octubre 2017

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Naturaleza

Tragedia de Armero al cine

Por Sebastián Aguirre*

El 13 de noviembre de 1985, una avalancha producto de la erupción del volcán Nevado del Ruiz arrasó con un pequeño municipio, Armero, y afectó a otras dos poblaciones cercanas provocando algo más de 25 mil muertes. El director colombiano Christian Mantilla recreó la tragedia en un filme que ha removido emociones en el país.

Cuando ocurrió la tragedia, Christian Mantilla tenía seis años. Poco interés les prestaba a las noticias que en ese momento informaban que una avalancha que había literalmente borrado del mapa a Armero, un municipio pequeño del departamento del Tolima, centro-occidente de Colombia, con algo más de 29 mil habitantes. Como consecuencia de este evento murieron más de 25 mil personas, la mayoría en Armero pero también en otras poblaciones cercanas.

En 2005, mientras seguía el cubrimiento de los medios por el vigésimo aniversario del desastre natural, y tras haber estudiado cine en Estados Unidos, a Christian le nació la curiosidad por conocer más sobre la tragedia, y sorprendido porque la historia no se hubiese contado antes en el cine colombiano, empezó a investigar y a diseñar el plan de trabajo que se concretaría doce años después, en 2017.

Este 21 de septiembre Christian estrenó en las salas de cine de su país el filme Armero, donde narra lo ocurrido hace 32 años en esa pequeña localidad.

En su investigación, el director habló con sobrevivientes, con quienes fue reconstruyendo el pueblo antes de la avalancha. También con ingenieros que participaron en las labores de monitoreo previas a la erupción. En la historia, y acudiendo al registro documental histórico, Mantilla cuenta cómo algunos de los anuncios basados en evidencias científicas sobre una posible tragedia dadas las señales que emitía el volcán no fueron advertidos por autoridades.

Volvió a Colombia en 2010 y la producción en campo comenzó en 2011; con recursos propios, Christian se encargó de casi toda la preproducción, incluso del casting y el guión.

El trabajo se hizo difícil dada la extensión en el tiempo; algunos actores, antes flacos, luego regresaban con más peso, o viceversa. Igual con el cabello y otros aspectos físicos. Algunas locaciones utilizadas al inicio, como casas, ya eran edificios o no existían. Tocó, entonces, ir modificando la historia, respetando la esencia de la misma.

Un reto que el director enfrentó fue hacer que cualquier espectador que no fuera colombiano entendiera la historia. Acudiendo a una narrativa universal, con una historia de amor como hilo conductor, Christian fue creando un cuento que lo comprendieran desde un niño hasta un adulto mayor, sin importar en qué lugar la vieran.

Omaira, el nombre de la niña que se hizo famosa en el mundo por agonizar frente a las cámaras de televisión durante 72 horas, también fue el nombre del personaje principal, extraído de la vida real, que contrae matrimonio el mismo día de la tragedia.

Llevar por primera vez esta tragedia al cine fue un desafío de Christian consigo mismo y con la propia industria en su país, que se ha decantado más por producir historias relacionadas con narcotráfico o la comedia fácil, dos extremos en los que el director intentó mediar para encajar en todo público.

Tras dos semanas en cartelera, Armero ha convocado cerca de 240 mil espectadores en las salas de su país. Una buena cifra, teniendo en cuenta que las producciones nacionales no son las preferidas de los espectadores, inclinados más por la oferta más comercial y espectacular que proviene de Hollywood.

*/Especial para Yahoo