Jueves, 20 Junio 2019

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Escenario

Los tres inolvidables “osos” de Néstor Javier Morales

Por Guillermo Romero Salamanca

El “oso” más grande en la vida de Néstor Javier Morales fue cuando entrevistó al presidente francés Francois Mitterand. “Yo me escabullí por entre escoltas y gente. Me había aprendido una pregunta en francés. ¿Explíquenos de qué habla el tratado entre Colombia y Francia? Él me dijo en su idioma: ¿Cómo así? Y yo me quedé “gringo”, con una vergüenza inmensa”.

“Pero eso no es nada. Una vez en Londres, por inocencia mía, rompí el protocolo y diplomacia posibles. Vi en el lobby al rey Hussein de Jordania. Él estaba tomando té. Yo me le acerqué y le dije que si me daba una entrevista. Él me respondió que sí. Entonces, yo iba todo contento para traer al camarógrafo, pero los policías y los escoltas no lo dejaron entrar, porque en ese salón no había permiso para cámaras. Entonces, le dije al rey, que allí no lo podía entrevistar, que tendría que ser en la calle. Y él salió tranquilo y habló con nosotros. Aquí muchos viceministros, por ejemplo, se complican tanto la vida…”

“Un reportaje no publicado fue uno hecho al presidente César Gaviria en Caracas. Él salió de paseo en el metro con Carlos Andrés Pérez. Preguntamos de todo. Nos respondieron de una forma amena y completa. Pero cuando fuimos a ver, no se había grabado nada”, recuerda.

Egresado de la Universidad de La Sabana, Néstor comenzó su labor periodística en la Agencia Colprensa, luego fue director del noticiero del extinto Grupo Radial Colombiano. Posteriormente fue subdirector del noticiero Todelar. Fue a España para hacer un curso de Periodismo en la Universidad de Navarra y en Londres tomó clases en la BBC.

Trabajó en el Noticiero Nacional y en Viva FM. Laboró en CM&, AMPM y el Noticiero del Medio día. En la actualidad es el director de noticias de la cadena Blu Radio.

El profesor Fernando Ávila recuerda a Jota Mario

Fernando Avila Libro

Estuve dos años con él, casi como compañero de oficina, pues apenas nos separaba una pared. Durante 1978 y 1979, antes de mi PGLA, él tenía que sacar adelante Prómec Radio, y yo, Colprensa. Entonces, yo me metía en sus programas, como el de Comfama, contratado por Rodríguez, el supernumerario que trabajaba en Comfama y que después fue decano en la Sabana. Yo era en ese programa de radio el doctor Jairo Jiménez Pinto, el experto en temas de familia, educación de los hijos y demás. Cuando empezaron a invitar al doctor Jairo Jiménez Pinto a dictar conferencias en colegios de Medellín hubo que acabar la ficción.

Hicimos los programas de Josemaría Escrivá para Sutatenza, RCN, Todelar, etc. Y también el de TV que pasó Dangond Uribe. A la hora de los créditos, Jorge Yarce dijo que yo no figurara.

Cuando lo nombraron presentador del noticiero Prómec

Almorzábamos juntos en el TIC TAC. Él pedía callos a la madrileña. En los ratos libres tocaba guitarra y cantábamos, y después de las 5 o 6 de la tarde, cuando ya casi todo el mundo se había ido, nos quedábamos en la buhardilla donde estaban nuestras oficinas, conversando, haciendo cuñas o viendo "El Chavo del 8". Una vez estábamos viendo "El Chavo del 8" con María Isabel Ortega, y llegó Jorge Yarce. Nos preguntó que qué hacíamos ahí. Le dijimos que estábamos viendo "El Chavo del 8", y se fue. Los Gómez Bolaños habían ido unas semanas antes a Prómec a vender "El Chavo del 8", y a Prómec no le interesó ese programa tan frondio. Se lo vendieron a Eduardo Ruiz Martínez, que se hizo rico con él.

Cuando Prómec tenía el noticiero Prómec, y ya había salido al aire algunos fines de semana, yo llegué a Prómec y le dije a Jota Mario "Hola, Jota Mario, que dizque vas a presentar el Noticiero Prómec desde este fin de semana, ¿sí has oído?" Y Jota Mario me dijo "¿Y usted cómo se enteró?". Y yo le dije: "Ah, es que yo tengo mis fuentes de alta fidelidad". Después de eso, Humberto Arbeláez me hizo comparecer y me dijo que por dónde se había filtrado esa información. Yo le dije que nadie me lo había dicho, sino que yo salí con esas. Entonces, Humberto dijo "estaba por ahí en el ambiente", y yo le dije que sí, que estaba por ahí en el ambiente. Y ya. Ese fin de semana Jota Mario comenzó a presentar el Noticiero Prómec.

Las serenatas de Jota Mario

Íbamos a darle serenata a María Isabel Ortega, y él le decía que la serenata era de mi parte, y ella decía que no, que seguro era de Jota Mario, de quien ella estaba perdidamente enamorada. Cuando se desilusionó de él, me dejaban visitarla sus papás, pero ella bostezaba del aburrimiento durante mi visita.

En algún momento Jota Mario me presentó a su hermana soltera, para que me cuadrara con ella. No pasó nada.

Cuando quise escribir narrativa, Jota Mario me dio algunas lecciones muy importantes. Muy útiles.

Cuando escribió los libros de ángeles, me pidió que se los leyera para ponerles las tildes que le faltaban y algún otro detalle orto tipográfico.

En los últimos años no nos volvimos a ver.