Domingo, 29 Noviembre 2020

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Reto

Educación en pandemia y equidad de los aprendizajes

Por María Victoria Angulo*

Desde el Ministerio de Educación mantenemos la disposición para seguir haciendo equipo, con un trabajo propositivo que busca generar las medidas de cuidado, autocuidado y bioseguridad a toda la comunidad educativa.

Desde el comienzo, el Gobierno del presidente Iván Duque, como ningún otro, ha otorgado al sector educación el mayor presupuesto, al pasar de 38 billones de pesos en 2018 a más de 47,2 billones de pesos en 2021, mostrando coherencia con los retos que tenemos: brindar más oportunidades de acceso en todos los niveles de formación, partiendo de la primera infancia con el desafío de una educación inicial en el marco de la atención integral, y llegando hasta la educación superior, honrando los acuerdos con maestros, directivos y estudiantes e invitando a la innovación, la flexibilidad y la calidad, para llegar a todas las zonas del país, especialmente las que tienen menos oportunidades.

En este contexto, llegó la pandemia e hizo de este año, el más atípico y retador que haya tenido el sistema educativo y la sociedad recientemente, ante lo cual el sector educativo ha liderado un trabajo responsable y comprometido para garantizar el derecho a la educación junto con las Secretarías de Educación, los docentes y directivos docentes, las familias y las instituciones de preescolar, básica, media y superior. Para ello, adelantamos reformas normativas para adecuar el proceso educativo en casa, desde la primera infancia hasta la educación superior; ajustamos el sistema de evaluación; adaptamos el Programa de Alimentación Escolar para consumo en casa, se creó el Fondo Solidario para la Educación, se estructuró un Plan de Alivios de créditos educativos y se generaron apoyos financieros para las instituciones educativas.

Nuestro principal interés ha sido el bienestar de los estudiantes, por eso adicionamos recursos al Plan de Alimentación Escolar, e implementamos el PAE en Casa, que permite que los estudiantes reciban el complemento alimentario durante el periodo de estudio en sus hogares. A través de las 96 Secretarías de Educación llegamos a más de 5.600.000 niños y jóvenes del país. Para fortalecer el proceso de estudio en casa, el Ministerio de Educación dispuso recursos adicionales por 187.986 millones de pesos girados a los Fondos de Servicios Educativos de los colegios oficiales, y otros 75.000 millones de pesos para la financiación del PAE en casa, para un total de 262.986 millones enfocados al bienestar de nuestros estudiantes.

Para avanzar en el estudio en casa, pusimos en marcha el portal Aprender Digital: Contenidos para todos, una programación educativa de más de 12 horas diarias en televisión con espacios como 3,2,1 Edu Acción y Profe en tu Casa; además de la alianza Mi Señal con canales regionales y más de 1.200 emisoras comunitarias, con énfasis en la ruralidad. A lo anterior se suma la Biblioteca Digital, aplicaciones como B The 1 Challenge, y el proyecto Contacto Maestro, con programas de bienestar, formación continuada y posgradual para maestros y directivos.

Con el Programa Todos a Aprender se desarrollaron dos ciclos de formación de formadores y tutores, a través de medios tecnológicos, en matemáticas, lenguaje, educación inicial, acompañamiento pedagógico, evaluación y gestión de ambientes de aprendizaje, y se incorporó el fortalecimiento del liderazgo pedagógico de rectores, a través de la Escuela de Directivos.

También trabajamos en herramientas flexibles en Educación Superior, con proyectos como el Plan Padrino IES, que demuestran la capacidad y solidaridad del sector, permitiendo que las instituciones compartan sus experiencias en el desarrollo de actividades académicas. A esto se le suma el Laboratorio Virtual de Innovación Educativa, que promueve la colaboración, experimentación, investigación e intercambio de experiencias vinculadas a la innovación educativa y transformación digital.

No podíamos olvidar el impacto que esta coyuntura ha generado a nivel socioemocional en la comunidad educativa, por eso desarrollamos el programa Bienestar en tu mente, en educación superior y en educación preescolar, básica y media, los proyectos Emociones para la vida y Paso a paso, que permiten que estudiantes y docentes desarrollen competencias socioemocionales impactando su desarrollo integral.

Como Gobierno no nos quedamos únicamente con medidas académicas. Hicimos un esfuerzo importante para mitigar la deserción y fomentar la permanencia: creamos el Fondo Solidario para la Educación con cuatro líneas: la primera, crédito condonable hasta del 100 por ciento para que padres de familia hagan el pago de pensiones de jardines y colegios privados, beneficiando a 57.776 familias; la segunda, ampliación de alivios del Icetex, que beneficia a más de 101.000 estudiantes; una tercera, de crédito condonable, para el pago de estudios de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano, que benefició a 6.466 estudiantes; y la cuarta, apoyo al pago de matrículas de 661.000 estudiantes de pregrado en condiciones de vulnerabilidad de las 63 Instituciones de Educación Superior públicas. Todos estos recursos se suman al programa Generación E con recursos del Ministerio, de Prosperidad Social, a los aportes de gobiernos territoriales que permite llegar a más de 974.000 millones de pesos, lo que fomenta el acceso y permanencia a la educación superior de los más vulnerables a lo largo del territorio nacional.

Adicionalmente, durante la pandemia, el Gobierno ha continuado fortaleciendo los ambientes de aprendizaje, entendiendo la prioridad en medio de la coyuntura. El Ministerio de Tecnologías de Información y las Comunicaciones, redobló esfuerzos para avanzar a nivel regional en conectividad como en entrega de dispositivos digitales, y desde el Ministerio de Educación Nacional diseñamos la línea de mejoramientos a la infraestructura educativa con énfasis en zona rural, que permite que se estén ejecutando más de 600 proyectos en los 32 departamentos con una inversión de 190.000 millones de pesos, sumado a la línea infraestructura, que tiene como objetivo la entrega de más de 12.000 aulas.

La dinámica misma de la pandemia, el desarrollo de la vacuna y las acciones para la inmunización, como lo ha expresado el Ministerio de Salud, es un proceso que requiere del concurso de todos, adoptando nuevas rutinas para retomar la vida productiva y social. Esta nueva realidad, implica en nuestro sector promover escenarios educativos que adopten los protocolos de bioseguridad, las medidas de distanciamiento físico, y autocuidado y al mismo tiempo le devuelvan espacios de presencialidad combinados con trabajo académico en casa. Es un momento que nos invita a trabajar por un sistema educativo flexible que ponga en el centro el proceso de desarrollo emocional, cuidado y de aprendizajes de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, próposito bajo el cual está enmarcado el modelo de alternancia.

Se requiere entonces de un trabajo en equipo, que nos permita continuar las trayectorias educativas de los estudiantes. Para este propósito, el sector educativo cuenta con lineamientos dados por el Ministerio de Educación Nacional y el protocolo de bioseguridad propio del sector. Asimismo, se tienen los recursos girados a las Secretarías de Educación por 92.000 millones de pesos, provenientes del FOME, recursos que se incrementaran acorde con el avance en el plan de alternancia educativa. Esto, acompañado de asistencia técnica a las autoridades territoriales para la toma de decisiones pertinentes soportadas en la evolución regional de la pandemia, y los planes de alternancia que orientan a las instituciones educativas, sumado al consentimiento de las familias, genera las condiciones adecuadas para el retorno a las aulas de forma gradual y progresiva, manteniendo los lineamientos y protocolos de bioseguridad necesarios.

En este desafío y en todo el proceso educativo es fundamental el liderazgo y aporte de los directivos y maestros del país, por ello para este Gobierno es fundamental realizar un trabajo constante, responsable y propositivo que redunde en bienestar y desarrollo de los maestros. Por ello, vale la pena resaltar el balance positivo de las acciones que se vienen ejecutando para dar cumplimiento a los acuerdos suscritos con Fecode. Entre los que se destacan, la nivelación salarial para docentes y directivos docentes estatales que entre 2019 y 2020 es de cuatro puntos porcentuales adicionales al incremento general de los demás empleados públicos; la creación de una bonificación pedagógica que se paga una vez al año y constituye factor salarial -en 2018 fue del 6 por ciento, en 2019 del 11 por ciento y en 2020 del 15 por ciento-; la destinación de 1 billón de pesos para el pago por mora de cesantías, que ha permitido el reconocimiento a más de 23.000 maestros que tenían pagos pendientes; la realización de la Evaluación con Carácter Diagnóstico Formativa (ECDF) y los actos administrativos de ascenso y reubicación salarial; en 2019 se apoyaron a más de 10.000 docentes para programas de formación continua y en 2020 se adelantó la convocatoria para formación continuada y posgradual, con una inversión de 44.000 millones de pesos que beneficiarán a más de 4.900 docentes.

Desde el Ministerio de Educación mantenemos la disposición para seguir haciendo equipo, con un trabajo propositivo que busca generar las medidas de cuidado, autocuidado y bioseguridad a toda la comunidad educativa, reconociendo que la educación en este tiempo ha disminuido los momentos de interacción presencial, que son básicos en el desarrollo desde la primera infancia y durante la etapa de formación y desarrollo integral de los estudiantes y por tanto retomar la presencialidad a través del modelo de alternancia nos permitirá avanzar en materia de aprendizajes y de desarrollo personal. En síntesis, retornar al escenario educativo, es encontrarse de nuevo en un entorno protector y dinamizador del desarrollo integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Es necesario anotar que hoy más que nunca, el sector educativo reclama una inversión importante y continuada, como la que se ha tenido durante este Gobierno y la aprobada para 2021 por el Congreso de la República. A esto se le suma el trabajo generoso y colegiado de todos los miembros de la comunidad educativa, para que juntos sigamos generando los escenarios, las metodologías y las experiencias que necesita esta generación, y que serán clave para su desarrollo integral y para aportar a la equidad y el desarrollo del país.

Cierro agradeciendo a todos los miembros de la comunidad educativa y a las familias que tanto han aportado y apoyado el proceso educativo durante este año lleno de desafíos para Colombia.

*Ministra de Educación de Colombia