Martes, 14 Agosto 2018

 Jorge Medina Rendón - Director

 

El lenguaje es la herencia más formidable de España: Mujica

Montevideo, 8 ago (EFE).- La lengua española es la "herencia más formidable" que tiene América recibida de España. Esta contundente idea corresponde al expresidente de Uruguay José Mujica, una personalidad mundialmente reconocida y muy poco sospechosa de decir algo en lo que realmente no cree a pie juntillas.

La reflexión de Mujica, hombre de sentido común muy por encima de la media y de agudeza exquisita, fue propiciada por una decisión, arriesgada y valiente, de mezclar la política con la poesía en la persona del dirigente uruguayo, tomada en el municipio español de La Zubia (Granada, Andalucía).

La Zubia, que celebra desde esta semana, en los Jardines del Laurel de La Reina, la XV edición de del ciclo "Poesía en El Laurel", decidió conceder a José Mujica este premio por representar la expresión más genuina de lo mejor del ser humano y de la política "hecha poesía".

Con esta iniciativa, una localidad de a penas 20.000 habitantes de la Vega de Granada, a 11 kilómetros de la capital, supo sintonizar con la cultura hispanoamericana a través de este ciclo de poesía, y no solo a través la figura de Mujica sino también de la poetisa chilena María Tapia, defensora de la verdad y la hondura en la poesía, y de la escritora dominicana María Farazdel (conocida como Palitachi), una convencida de que desde la literatura se pueden hacer muchas cosas para lograr un mundo mejor.

En una comunidad integrada por más de 560 millones de personas que hablan y piensan en español, la mayoría de ellos en América, es fundamental la identificación de referentes que dan fe del vigor de la lengua española, esa herencia a la que Mujica se refirió al conocer que se le había otorgado el premio que recogerá el 21 de agosto.

La filosofía de esta iniciativa granadina es que en la manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa, que es lo que es la poesía, cabe perfectamente la noble actividad de la política, y en especial las reflexiones de calado efectuadas por quienes, como el ex presidente uruguayo, ejercen esa actividad.

Muchos mensajes de José Mujica podrían ser dignos de estudio, debido a su carga poética, por la Academia Nacional de Letras del Uruguay que preside el doctor Wilfredo Penco, como la manera de anunciar que el día 14 de agosto, antes de viajar a España, dejará su cargo de senador.

"Quiero tomarme licencia antes de morirme, sencillamente porque estoy viejo. Hay un tiempo para venir y otro para irse y así como se caen las hojas de los árboles también nos caemos nosotros", dijo el ex mandatario a la Agencia Efe.

Haciendo gala de su humildad consideró "un poco exagerado" recibir ese premio poético en Granada, en un certamen por el que han pasado Antonio Gala, Ernesto Cardenal, Raúl Renán o Georges Moustaki, a pesar de su amor juvenil por ese género literario y en concreto por la Generación del 98 y la que vino después, con figuras como Federico García Lorca.

No es por ello gratuita otra reflexión de Mujica, sobre la germinación en América del sentimiento hondo de belleza traído al continente por los intelectuales emigrados de España que "anduvieron sembrando por toda América" mostrando una "liberación poética y filosófica con esos tiempos".

El vigor y la fortaleza de un idioma en plena expansión, que genera cultura y abre infinitas posibilidades a los 560 millones de humanos que lo hablan, se refuerza año tras año, de norte a sur y de este a oeste, en un continente que mayoritariamente habla una lengua forjada con gestas a uno y otro del Atlántico.

Una de ellas es precisamente la toma de Granada, a finales del siglo XV, que lingüísticamente supuso el triunfo del castellano en la Península Ibérica, o la victoria de Blas de Lezo en la batalla de Cartagena de Indias (Colombia), a mediados del XVII, que en la práctica hizo posible la generalización en el continente americano del español frente al inglés.

Más de cinco siglos después de que el rey Boabdil entregara las llaves de Granada a los Reyes Católicos, la Iglesia de San Luis del Real y los Jardines del Laurel, construidos en un lugar que fue testigo de la Batalla de La Zubia de 1491, recibirán el próximo 21 de agosto, con la visita de José Mujica, el retorno lingüístico de aquellos episodios históricos.