Lunes, 23 Octubre 2017

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Nada 2 kilómetros al día para llegar al trabajo

Vivir en una gran ciudad y enfrentarse cada mañana al tráfico intenso es desesperante para la mayoría de los conductores. Por esa razón, Benjamin David, en Múnich, Alemania, decidió buscar una alternativa como transporte.

No usa ni tren, ni autobús, ni metro para llegar a su destino, cada día, mete su ropa y ordenador en una bolsa impermeable y se laza al río Isar para nadar los dos kilómetros que le separan de su oficina. En verano lo hace casi a diario e incluso dos veces cada jornada, en invierno, las bajas temperaturas le limitan más. Asegura que es la manera más relajante en la que puede comenzar su día.

Su historia se ha hecho muy popular, no sólo en su ciudad, sino internacionalmente. Y aunque curiosa, parece que Benjamin ha dado con una solución a su problema bastante lógica.

Dependiendo de lo cansado que esté Benjamin nada a su trabajo o simplemente se deja llevar por la corriente del río Isar, que nace en los Alpes y cruza Múnich para desembocar en el Danubio. Cada mañana verifica online cómo está el agua: nivel, temperatura y velocidad del caudal.

Incluso en invierno, cuando Múnich alcanza temperaturas bajo cero, algún día se lanza al agua, aunque usando un traje de neopreno. Diariamente cuenta con espectadores curiosos que le observan desde la orilla. Pero él flota orgulloso con la ayuda de su bolsa que, al ser hermética, conserva dentro el aire y le sirve de boya.

El río Isar era una de las rutas comerciales más populares en esa zona de Alemania hace 150 años, conectaba Roma con Viena. Benjamin tiene la suerte de poder disfrutar de un agua limpia, no todos podrían hacer lo mismo que él en los ríos de sus ciudades. Yahoo Noticias.