Domingo, 17 Noviembre 2019

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Bautista contra Djokovic y Federer se las verá con Nadal en Wimbledon

Rafael Nadal y Roberto Bautista han ganado sus respectivos partidos de cuartos de final en Wimbledon y por primera vez España tendrá dos representantes en las semifinales del torneo más prestigioso del mundo, a la vez el más complicado históricamente para los tenistas nacionales, por el antagonismo de la hierba con la tierra batida.

Los rivales, si cabe, convertirán los duelos en más interesantes: Bautista se las verá con Novak Djokovic, número 1 del mundo que busca con paso firme reeditar el título del año pasado; Nadal, por su parte, se enfrentará con Roger Federer en un auténtico clásico que todos esperaban, y es que la última vez que ambos se citaron en Wimbledon fue hace 11 años, cuando el balear consiguió su primer título en lo que

Bautista hace historia

Controlando los nervios e impidiendo que las emociones se desbocaran, el español Roberto Bautista Agut venció al argentino Guido Pella, por 7-5, 6-4, 3-6 y 6-3 para alcanzar las semifinales de Wimbledon, y pisar por primera vez la penúltima ronda de un Grand Slam.

Fue una victoria sobre todo mental, como vaticinó Pepe Vendrell, técnico de Bautista, y que permite al de Castellón colocarse 7º en la Carrera a Londres, en la lucha por el acceso este año a las Finales ATP de Londres, y ascender de nuevo al 13º puesto en la Lista de Entradas, situándose a tan solo 60 puntos del argentino Juan Martín Del Potro.

Bautista se convirtió en el sexto español que logra las semifinales del torneo más importante sobre hierba, junto con Manuel Alonso (1921), Manuel Santana (1963 y 1966), Andrés Gimeno (1970), Manuel Orantes (1972) y Nadal (2006 a 2008, 2010 a 2011 y 2018).

El ritmo de Bautista, su solidez y madurez en la pista brillan este año en Wimbledon, donde ha necesitado 27 presencias en un grande para lograr su máxima cota, con solo seis horas y 48 minutos en pista, un minuto más que Roger Federer. Pella ha sido el único en robarle un set en cinco partidos.

El desgaste de Pella, verdugo de finalistas del torneo (el año pasado acabó con Marin Cilic y este con Kevin Anderson y Milos Raonic) era notable, con casi el doble de tiempo gastado para lograr sus primeros cuartos en un grande, y dos batallas épicas libradas ante el italiano Andreas Seppi y Raonic, que sacó incluso para ganar el encuentro.

Los nervios, lógicos para dos jugadores presentes en sus primeros cuartos de final de un Grand Slam, aparecieron en el set inicial, en el que Bautista llegó a dominar por 4-2.

Con presencia en el palco de su entrenador Pepe Vendrell y su representante Tomás Carbonell, que llegó este martes a Londres, el de Castellón no acertó a culminar ahí su remontada.

En parte porque Pella batalló desde el fondo para ganar tres juegos consecutivos, empatando 4-4 al romper el saque del español a la sexta oportunidad, y salvando el suyo a continuación, a pesar de los cuatro puntos de rotura de Bautista.

Eran los momentos claves del set, donde había que demostrar quien tenía las fuerzas y los nervios más controlados, y Bautista rompió de nuevo 6-5 para culminar la faena con su servicio a renglón seguido.

La consecución de este parcial fue crucial porque Roberto calmó sus nervios y jugó mucho más suelto después. Rompió en el inicio del segundo y en todo este acto solo concedió un punto de rotura, para desesperación de Pella, cuarto argentino en la historia en lograr los cuartos en este club, tras Guillermo Vilas (1975 y 1976), David Nalbandian (2002 y 2005) y Del Potro (2013 y 2018).

Lejos de bajar los brazos, el de Bahía Blanca defendió sus opciones hasta el final. Tomó plátano para recuperar potasio, y una rotura en el tercer juego del tercer parcial le sirvió para ganarlo y tomar aliento.

Sería su último suspiro, porque Bautista, con más energía en sus piernas, le robó el servicio por cuarta vez en el duelo, hizo el 3-1 en la cuarta manga, para respirar luego tranquilo, saboreando uno de los días más felices de su carrera.

Nadal apea a otro cañonero

Nadal también tuvo premio por su victoria ante el mejor sacador, por el momento en Wimbledon este año, el estadounidense Sam Querrey, al que venció por 7-5, 6-2 y 6-2, logrando por séptima vez las semifinales, con lo que ya ha defendido con éxito los puntos obtenidos la anterior campaña. Ese triunfo le convierte en el primer jugador que se clasifica automáticamente para las Finales ATP de Londres.

Querrey, nacido en San Francisco, verdugo de Djokovic, en 2016 y de Andy Murray en 2017 en estas mismas pistas, ha sido el tercer "cañonero" que Nadal ha dejado en el camino este año, tras superar al australiano Nick Kyrgios en segunda ronda, y al francés Jo-Wilfried Tsonga a continuación.

"Esas dos victorias claro que ayudan", había dicho su técnico Francis Roig al evaluar el duelo contra Querrey, que llegaba al All England tras alcanzar la final de Eastbourne, primer torneo que jugaba desde Houston en abril, y que en estas pistas es donde más ha hecho brillar su tenis, en cuanto al Grand Slam, con 23 victorias y 11 derrotas, utilizando sus saques como mejor artillería pesada.

El americano llegó al partido de Nadal con 100 directos, y habiendo cedido una sola vez su servicio. Contra el balear golpeó con 22 "aces", pero lo que más sorprendió es su resto, poniendo contra las cuerdas a Nadal en siete ocasiones, aunque solo quebró el servicio del 12 veces ganador de Roland Garros una vez.

El balear, que había ganado sus dos últimos partidos contra Tsonga y el portugués Joao Sousa, sin ceder una sola bola de rotura y sentenciando el último punto con un saque directo, sufrió algo más esta vez, ya que su primer saque tuvo una media del 60 por ciento y solo anotó 10 "aces", pero como en los encuentros anteriores, su revés plano y paralelo marcó la diferencia.

Ganar el primer set fue crucial para Nadal, que había tenido ventaja de 5-3 y vio como esta se reducía hacia lo que hubiera podido ser un peligroso desempate, que no se produjo porque Rafa rompió el servicio de Sam en el undécimo juego para luego ganar el suyo a continuación.

En las dos mangas siguientes, Nadal solo tuvo que salvar un punto de rotura, en el 4-2 del segundo. Después su camino se vio libre de sobresaltos y el español se presenta ante el duelo contra Federer cediendo únicamente tres juegos de saque en cinco partidos.

"Muy feliz de estar en semifinales otra vez, sobre todo ante un rival muy difícil", dijo Nadal tras el encuentro. "Me siento mejor y mejor cada vez", añadió para resaltar también la victoria de Bautista. "Estoy muy feliz por él porque es un jugador que se lo merece y es increíble, por su pasión y trabajo. Estoy feliz por el tenis español, pero sobre todo por él".

Ante su duelo contra Federer, con 24-15 para el español, Nadal dijo que a estas alturas "es increíble y difícil de imaginar estar ahí los dos en esa situación".

"La victoria de hoy me da la posibilidad de enfrentarme contra Roger después de mucho tiempo", dijo Nadal al recordar la final del 2008, donde el de Manacor ganó el primero de sus dos títulos en la Catedral (6-4 6-4 6-7 (5) 6-7 (8) y 9-7).

Este año se tenían que haber medido dos veces, pero solo se vieron las caras en una, en las semifinales de Roland Garros, con victoria de Nadal por 6-3, 6-4 y 6-2. En Indian Wells, la lesión de rodilla de Rafa lo impidió, y el suizo pasó por incomparecencia a la final.

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