Lunes, 16 Julio 2018

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Caddy Adzuba, premio Príncipe de Asturias, aboga por un periodismo de paz

Málaga may (EFE) La periodista, activista por los derechos de la mujer y la libertad de prensa en la República Democrática del Congo y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, Caddy Adzuba, ha denunciado que el conflicto en ese país cuenta con actores externos como las multinacionales y aboga por un periodismo de paz.

En una conferencia en la Universidad de Málaga, ha explicado que ese conflicto no se circunscribe al ámbito interno del país y que tiene consecuencias internacionales, por lo que la asociación de mujeres periodistas que crearon allí tiene la misión de divulgar en el mundo la situación de la República Democrática del Congo (RDC).

En su intervención, traducida al español, ha precisado que practica un periodismo que define como "por la humanidad, de paz"; que no se basa únicamente en informar de los hechos, sino que intenta cambiar las cosas.

Adzuba, galardonada entre otras distinciones con el Premio Internacional de Libertad de Prensa de la Cátedra UNESCO de Comunicación en 2010, ha detallado la "atrocidad" a la que asegura que están sometidas las mujeres en la RDC.

Ha comentado que hay grupos armados que matan a hombres y violan a mujeres "con cuchillos" e incluso con granadas que explotan, las someten a mutilaciones y apagan cigarros en sus cuerpos.

Se ha referido al caso de una mujer con cuatro hijos, a uno de los cuales los rebeldes le exigieron que violara a su madre, a lo que se negó, por lo que lo mataron; a ella le dieron como comida la carne de sus hijos y más tarde le presentaron sus cráneos.

Tras relacionar el sufrimiento y posterior muerte de esta mujer con la búsqueda de un mineral, el coltán, usado para los teléfonos móviles, ha concluido su disertación en el acto de conmemoración del 25 aniversario de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Málaga, preguntando al auditorio sobre el papel de los periodistas para acabar con todo esto.

La RDC está inmersa en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos.

La periodista ha aludido también a su experiencia en Radio Okapi, creada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y donde se denuncian las torturas y violaciones de niñas y mujeres congoleñas y con rigor periodístico buscan la paz.