Miércoles, 26 Septiembre 2018

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Adolescentes tendrían problemas mentales tras cirugía para adelgazar

Por Cheryl Platzman Weinstock (Reuters Health) En los adolescentes podrían aparecer o empeorar los trastornos mentales luego de someterse a una cirugía para adelgazar, en especial en aquellos que presentaban síntomas al momento de la operación, de acuerdo con un estudio estadounidense.

Los autores monitorearon la salud psicológica de 139 adolescentes con obesidad mórbida operados y 83 adolescentes con las mismas características, pero sin operar. A los dos años, uno de cada tres niños tenía algún trastorno mental, como depresión, ansiedad o problemas de conducta.

En el 9 por ciento de los pacientes operados se agravaron los síntomas psicológicos desde el inicio del estudio, comparado con el 6 por ciento del grupo sin cirugía. En casi el 19 por ciento del grupo operado y el 25 por ciento del grupo sin operar, los síntomas mentales disminuyeron a los dos años.

El equipo de Sanita L. Hunsaker, del Hospital de Niños de Cincinnati, Ohio, destaca en su artículo publicado en Journal of Adolescent Health que la mayoría de los niños comenzó o finalizó el estudio sin trastornos de salud mental.

Los resultados sugieren que "una minoría notable" de adolescentes tiene problemas mentales y, como con cualquier enfermedad que no entra en remisión después de la cirugía, habría que vigilar y ofrecer tratamiento.

El equipo analizó los datos de un estudio prolongado sobre adolescentes tratados con cirugía bariátrica en cinco hospitales de Estados Unidos en el período 2007-20012.

Todos tenían obesidad mórbida basal, es decir, un IMC un 120 por ciento o más del 95 percentilo para la edad. Al inicio del estudio, tenían entre 13 y 18 años.

A los 24 mese de la cirugía, casi el 17 por ciento de los pacientes operados tenía síntomas psicológicos nuevos, comparado con apenas el 13 por ciento del grupo sin operar.

En el grupo operado, la mitad había adelgazado un 30 por ciento o más de masa corporal, mientras que el 7 por ciento del grupo sin operar había engordado. Pero el equipo determinó que la disminución auditiva no estaba asociada con las chances individuales de desarrollar nuevos síntomas o padecerlos de manera persistente en el grupo operado.

Tener síntomas al inicio del estudio, además de problemas para controlar la alimentación o el abuso del alcohol, estuvo asociado con los síntomas mentales a los 24 meses.

Los autores no hicieron comentarios sobre el estudio.

 

FUENTE: Journal of Adolescent Health, online 30 de abril del 2018