Lunes, 23 Abril 2018

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Aquí se presentan los registros sobre vínculos de dos allegados a la alta funcionaria con la Universidad

Son muchos los interrogantes que aún suscita lo que ha venido ocurriendo en la Universidad Autónoma del Caribe, que a pesar de la gestión del Ministerio de Educación, la renuncia de Ramsés Vargas Lamadrid a la rectoría, la salida de algunos miembrios de la Sala General y el restablecimiento de actividades académicas luego de un prolongado paro por no pago al personal, aún lo logra ver la luz al otro lado del tunel.

 Independientemente de las denuncias que hacía un medio de comunicación radial bogotano con insistencia pocas veces vista frente a temas regionales de más alto calibre en lo que a corrupción se refiere, de tiempo atrás en la Universidad Autónoma del Caribe se sentían rumores que daban cuenta del mal ambiente que reinaba en las facultades y el estudiantado por el incumplimiento en los pagos al personal de planta y contratistas así como de las jornadas de estudio respectivas.

Pero al Ministerio de Educación no llegaron esos rumores o si los escuchó se hizo el de la oreja sorda. Incluso poco antes de que estallara el escándalo con todas las mayúsculas del caso, la Ministra de Educación Yaneth Giha Tovar entregó la máxima condecoración de esa cartera a la Universidad Autónoma del Caribe y logró que el mismo Presidente Juan Manuel Santos viniera a Barranquilla a imponerla en ceremonia especial que fue ampliamente difundida por los medios de comunicación. Altos tribunales de justicia hicieron lo propio con la institución y en ese caminar por las pasarelas de los reconocimientos, la Ministra de Educación Giha Tovar siempre estuvo al tanto.

De repente se desencadenó la crisis y la Ministra Giha Tovar lo primero que hizo fue lavarse las manos, dejar ver su sorpresa por lo que pasaba y luego de un tiempo sin tomar decisiones y bajo las acusaciones de que un grupo de congresistas del Atlántico estaba presionándola para que no reaccionara frente a la administración de Ramsés Vargas Lamadrid. 

Cuando ya el sol no podía taparse con las manos y el Rector Ramsés Vargas Lamadrid pasó su renuncia irrevocable, la Ministra Giha Tovar designó a un agente especial de su cartera con carácter permanente en la Universidad, acogió sugerencias de la dirección saliente para resolver problemas financieros con base en dineros depositados en las fiducias a favor de la Universidad e impuso como condición la reforma a los estatutos para recuperar la gobernabilidad en el manejo de la entidad de educación superior privada.

Aparentemente los temas han venido transcurriendo con normalidad, pero hace algunos días la integrante de la Sala General de la Universidad y madre de Ramsés Vargas, la señora Sonia Lamadrid de Vargas, pasó su carta de renuncio y en medio de una serie de denunicas sacó a relucir situaciones que involucran a la Ministra Yaneth Giha Tovar y que dan cuenta de la contración de familiares suyos dentro de la organización académica en crisis. La señora Ministra negó esas relaciones.

LA CARTA DE SONIA LAMADRID DE VARGAS

Señores

Sala General

Universidad Autónoma del Caribe

Ciudad

Por medio de la presente presento renuncia irrevocable a ese órgano colegiado. No obstante saber que esta sesión como muchas otras es flagrantemente ilegal y antiestatutaria, igual mi renuncia espero sea leída públicamente y no desaparecida de los archivos de la universidad como pareciera ser la nueva “buena practica” en la institución.

El sano interés que me motivara en el 2016 a ocupar esta dignidad, hoy es irrealizable ante una gestión de un órgano de gobierno embelesada en avaricia, odios y rencores. Esa no es la Autónoma que he vivido por 50 años, y esa no es la Autónoma donde deseo tener ningún tipo de incidencia.

Este momento que vive la Autónoma es un oportuno recorderis de las distintas facetas del carácter del ser humano. Como no evocar al que fuera hasta hace pocas semanas rector, quien con valentía, audacia, inteligencia y jornadas laborales interminables logró no solamente posicionar la universidad en espacios antes impensables, sino que la pericia de su gestión la combinó con un tono de elegancia y generosidad con los funcionarios de la universidad que permitió la promoción, el sustento económico y la defensa judicial de muchos, varios de ellos sentados en esa Sala.

Ese mismo Rector - con mayúscula - nos dijo en febrero, en la Sesión en la que fruto del constreñimiento del gobierno y las amenazas y agresividad aleve de distintos sectores de la universidad se vio obligado a presentar su renuncia, con el fino y agudo humor que le caracteriza nos decía que había personas con síntomas de Alzheimer temprano en la Sala General. Creo que se equivocó el señor rector en su momento, no es un problema de Alzheimer precoz, es simplemente las manifestaciones de la cara mas oscura y baja del ser humano, la traicion y el desagradecimiento.

Muchos de los que hoy escuchan esta carta, farisaicamente se rasgan las vestiduras y pretenden acallar sus conciencias persiguiendo y calumniando al rector que literalmente los alimentó por cinco años. Si entre sus multiples aciertos y logros para la Autónoma cometió algún error, el tiene el valor civil, la juventud, la inteligencia y la virilidad para asumirlo, no saldrá a esconderse en dignidades de oropel, ni en la banalidad de cargos que en la mayoría de ocasiones son tan volátiles como inmerecidos.

Con inspectora in situ y no se cuantos funcionarios mas viaticando todas las semanas, el gobierno guarda silencio ante los atropellos, acoso y despidos de los allegados a la familia Vargas. Pero igual, a nadie sorprende la incompetencia supina de los funcionarios y contratistas del gobierno nacional, esos mismos profesionales de clase media para quienes Julio Sanchez es su “faro ideológico”, y que solo descubrieron que existía la Autónoma cuando este personaje decidió cebarse sobre la misma.

Funcionarios y contratistas de cuarta categoría que ya habrán de estar repartiendo hojas de vida, porque eso si, den por descontado que hace meses trabajamos activamente para que no haya un senador o representante de las Comisiones Sextas de Senado y Camara que no conozca de su mediocridad. Y ni que decir de la ministra de las vías de hecho, esa proclive a firmar resoluciones ilegales e inconstitucionales, quien a esta hora hará cuentas alegres con la improbable elección del candidato que representa el clientelismo y la incompetencia de este gobierno; no señora ministra, no les va alcanzar, a usted no la van a ratificar, usted es un problema para cualquier gobierno, mas allá de su reconocida impericia, no va querer exponerse usted al escarnio de reconocer públicamente al país que tres consanguíneos suyos son contratistas y se han beneficiado de los recursos de la Universidad Autónoma del Caribe que hoy usted investiga. Ya nos ocuparemos de esto el ocho de Agosto.

Revisando toda la contratación y los comprobantes de egreso del 2008 al 2012, lo menos que puede inducirse es la patética incompetencia e inclusive, complicidad del Estado al haber guardado silencio cuando una pandilla de argentinos, junto con un arquitecto y un estadístico defalcaron la universidad por casi diez años. En buena hora para la institución y para la justicia, son tan delicados los hallazgos encontrados por nuestros abogados y peritos forenses que la gran mayoría de los hechos punibles de la época no han prescrito.

Sobra decir que mi renuncia no es grata, por el contrario, es melancólica. Pero, como no sentir dolor cuando te muerden la mano; como no sentir tristeza cuando la que se perfilaba apenas hace un año como un icono académico del país, hoy es un bien mostrenco, casa de nadie, movida por odios y rencores incubados por décadas de frustración más propias de un relato Kafquiano que del devenir de una universidad.

Como no sufrir al ver que los que hasta ayer se ufanaban de amigos, cayendo inclusive en el servilismo, hoy vemos que ni los títulos académicos - muchos de ellos patrocinados por nosotros- les alcanzaron para superar su intrínseca poquedad, lo que los pone hoy en su real dimension humana haciendo gavilla con una turba de frustrados, perdedores de la vida, que para saciar la hambruna de poder que por razones históricas y sociales nunca han conocido, hoy se disputan como aves de rapiña las vísceras de una institución que estaba para grandes cosas, pero que hoy le han caído todas las pestes. Una institución en la que cualquier medico legista puede certificar que su máximo órgano de gobierno es presidido por una persona clínicamente inimputable, y donde el caos y la debilidad propios de su desgobierno la han convertido en el nuevo botín electoral del sindicalismo clientelista y la clase política local.

Lo anterior no nos lleva sino a concluir que esta Autónoma a la que con honor y frente en alto la familia Vargas le ha dado tanto trabajo, respeto, altura y logros, hoy su falta de visión e improvisaciones la abocan a una intervención total, que es de anticipar será un fracaso también.

De esta forma la Autónoma que hasta hace unos meses estaba ad portas de acreditarse, quedará registrada en los anales de la historia no solo como un paradigma de impericia de sus directivos en momentos de crisis, sino como un fracaso más del gobierno Santos.

Solo el tiempo dirá quien tenia la razón, quienes fueron los oportunistas de turno, y quienes fueron los enterradores de la universidad que hasta hace poco podía decir erguida “hoy somos mas calidad”; ya no mas.

Cordialmente,
Sonia Lamadrid de Vargas

UN PRIMO Y UNA HERMANA EN RELACIONES CON UNIAUTÓNOMA

Lo que La Gran Noticia ha podido conocer es que una hermana de la Ministra, la couch barranquillera Shirley Giha Tovar suscribió un contrato con la Universidad Autónoma del Caribe para desarrollar labores de coaching en distintos temas, especialmente los relacionados con la estabilidad emocional. 

De una parte de las actividades que pudo cumplir con la Universidad, tenemos el siguiente registro de prensa:

registro shirley giha uniautonoma 800 x 639

Con la Universidad Autónoma del Caribe también suscribió un contrato José Rafael Tovar Berardinelli, primo de la Ministra Yaneth Giha Tovar, para la interventoría de unas obras civiles de la UAC.

De esa contratación, se tiene la siguiente prueba documental:

CONTRATO TOVAR BERARDINELLI UNO

IMG 20180412 WA0031

IMG 20180412 WA0034 750 x 1000

IMG 20180412 WA0035 750 x 1000

La señora Lamadrid de Vargas habla de tres familiares de la Ministra que tuvieron contratos con la Universidad. "mas allá de su reconocida impericia, no va querer exponerse usted al escarnio de reconocer públicamente al país que tres consanguíneos suyos son contratistas y se han beneficiado de los recursos de la Universidad Autónoma del Caribe que hoy usted investiga", dijo la exmiembro de la Sala General de la Uniautónoma.

La Ministra Giha ha negado esas relaciones. Pero aquí se entrega el registro de dos de sus familiares en relaciones con la Universidad. ¿Por qué ha negado la Ministra la existencia de esos contratos? ¿Qué hay que esconder en ellos? ¿Acaso fueron tramitados por presiones de la Ministra? Algo más por desenredar en la ya complicada madeja de intrigas e irregularidades en la Universidad Autónoma del Caribe.

La foto de archivo recuerda el momento en que la Ministra Yaneth Giha Tovar asistía a una rueda de prensa con el entonces Rector de la Universidad Autónoma del Caribe Ramsés Vargas Lamadrid.