Sábado, 20 Octubre 2018

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Michael golpea norte de Florida como uno de los mayores huracanes en historia de EEUU

Por Rod Nickel PANAMA CITY, EEUU (Reuters) El huracán Michael, la tormenta más fuerte que ha azotado a Florida en un cuarto de siglo y la tercera más poderosa en llegar a Estados Unidos continental, irrumpió el miércoles en la costa del golfo del estado con fuertes vientos y olas imponentes que inundaron balnearios.

Michael, cuya virulencia sorprendió a muchos, tocó tierra temprano en la tarde cerca de Mexico Beach, a unos 32 kilómetros al sureste de Panama City en la región de Florida conocida como Panhandle, con vientos sostenidos de 249 kilómetros por hora.

La tormenta se posó como un huracán de categoría 4 en la escala de viento de cinco escalones de Saffir-Simpson. Sus vientos sostenidos estaban a solo 3,2 kilómetros por hora de la extremadamente rara categoría 5.

Michael causó una importante interrupción en la producción de petróleo y gas de la parte estadounidense del Golfo de México, y se pronosticaba que podía provocar crecidas de hasta 4,3 metros sobre el nivel del mar en algunas áreas, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH).

"Dios mío, da miedo. No esperaba todo esto", dijo Bill Manning, de 63 años, un empleado de una tienda de comestibles que dejó su pequeña casa rodante en Panama City, en Florida, para mudarse a un hotel donde ya no había electricidad. "No sé si quedará mucho de Panama City".

Un par de horas después de que Michael tocó tierra, se registraban inundaciones de más de 2,3 metros cerca de Apalachicola, dijo Ken Graham, director del CNH. En una publicación de Facebook Live, previó que sostendría vientos con fuerza de huracán en su avance tierra adentro hasta la frontera entre Alabama y Georgia.

A la gente a lo largo de la costa en 20 condados de Florida se le pidió que abandonara su hogar, pero el miércoles por la mañana se le dijo que era muy tarde para salir. Buena parte del área afectada es rural y conocida por pequeñas ciudades turísticas, playas y reservas naturales, así como por la capital del estado, Tallahassee, de unos 190.000 habitantes.

"ES MUY ATERRADOR"

Incluso antes de que entrara a tierra, ya había arrancado árboles y causado inundaciones en la ciudad de Port St. Joe.

"Se siente como si no supieras cuándo va a caer sobre ti el próximo árbol porque es muy feroz", dijo el alcalde de Port St. Joe, Bo Patterson. "Es muy aterrador. Tenemos árboles arrancados de raíz y mucha, mucha lluvia".

Patterson informó que unas 2.500 personas de la localidad de 3.500 aún estaban ahí, incluyendo a unas 100 en los alrededores de la playa que no cumplieron con la orden de evacuación obligatoria. Los dos puentes que conectan a Port St. Joe estaban cerrados y ya nadie puede salir.

"Esto ocurrió muy rápido, no estábamos bien preparados", agregó.

Michael pasó de tormenta tropical a un huracán de categoría 4 en aproximadamente 40 horas. "Las imágenes satelitales de la evolución de Michael el martes por la noche fueron, en una palabra, asombrosas", escribió Bob Henson, un meteorólogo del sitio Weather Underground.

Graham del CNH señaló vía Facebook que Michael sería la peor tormenta en impactar en el Panhandle, como se conoce a la zona.

"Remontándonos hasta los registros de 1851, no podemos encontrar otro Categoría 4 en esta área, por lo que, lamentablemente, ésta es una situación histórica e increíblemente peligrosa y potencialmente mortal", añadió.

Más del 40 por ciento de la producción de crudo y más de un tercio de la de gas natural estaba paralizada el miércoles en los pozos de la parte estadounidense del Golfo de México, debido a las evacuaciones de plataformas y cierres por el huracán.

El presidente Donald Trump declaró estado de emergencia para todo el estado de Florida y liberó ayuda federal para complementar las respuestas estatales y locales ante desastres.

(Reporte de Devika Krishna Kumar en Tallahassee, Florida; Reporte adicional de Rod Nickel en Panama City, Florida; Susan Heavey, Steve Holland y Roberta Rampton en Washington; Gina Cherelus y Barbara Goldberg en Nueva York; Brendan O'Brien en Milwaukee; Liz Hampton en Houston; y Andrew Hay en Nuevo México; Escrito por Lisa Shumaker y Bill Trott. Editado en español por Patricio Abusleme/Ana Laura Mitidieri/Manuel Farías)