Domingo, 19 Mayo 2019

 Jorge Medina Rendón - Director

 

Proponen 3 acciones para acabar con el "gota a gota" que golpea a micoempresarios

Bogotá, marzo 13 de 2019. “Educación financiera, acompañamiento y seguimiento son las tres acciones claves de la asesoría financiera personalizada que hoy ofrecen las entidades del sector financiero que se dedican a las microfinanzas, y esto permite que esos microempresarios crezcan, progresen y aporten al desarrollo del País”, señaló este miércoles María Clara Hoyos Jaramillo, presidente ejecutiva de Asomicrofinanzas, en el marco del 11 Foro que organiza este gremio y que tuvo como sede Bogotá.

Cuando se incorpora al crédito formal a la población (microempresarios, negocios por cuenta propia e independientes) que encuentran en el “pagadiario” su única opción, ésta ve que no era así y descubren beneficios como aportes al capital y ahorro con lo pagado en un mes, generándoles una mejor dinámica en los negocios que tienen. “No hay razón para que les dé susto dar el paso a la formalidad ni a quienes carecen de historia crediticia ni a quienes ya tenían un crédito y entraron en mora”, agregó la dirigente gremial.

Las micro, pequeñas y medianas empresas son relevantes como generadoras de empleo. En Colombia representan cerca del 98% del universo empresarial, cerca del 65% del empleo y más del 35% de la producción nacional. Apoyar la formalización es fundamental para el desarrollo del País, ya que el “Gota a gota” empobrece mientras los créditos aportan a la productividad, dan tranquilidad y no tienen tanto trámite como se cree. 

Alrededor del 55% de los créditos están colocados en mujeres, porque las madres cabeza de familia conducen a sus hijos a una mejor vida y se disminuye el maltrato intrafamiliar, ya que en la medida de que hay un empoderamiento de la mujer en el tema económico, inmediatamente baja el maltrato intrafamiliar y se ayuda a que la sociedad esté más tranquila y en paz. Para adquirir un microcrédito se requiere: conocimiento del negocio, seis meses de trabajo en el negocio que se planea financiar y según el monto se exige codeudor. 

En Colombia hay múltiples casos exitosos de microempresarios que han visto en el sector financiero a su aliado. Tres de esos casos se presentaron hoy en un panel en el marco del 11 Foro de Asomicrofinanzas: 

Casos exitosos 

Campesino tolimense radicado en Caldas que confía en el sector financiero 

Ferney Lozano es microempresario rural. Llegó en 1997 por desplazamiento forzado, buscando un mejor futuro para su familia. Trabaja en su finca “San José” ubicada en una vereda de Belalcázar – Caldas. 

Cuando llegó a la zona, el principal cultivo era el café, pero por las consecuencias del cambio climático, tuvo que buscar otra alternativa para generar el sustento de su familia. Ferney encontró en el cultivo del cacao una actividad económicamente viable que le ha permitido además implementar principios de agricultura limpia y buenas prácticas agrícolas. 

Ferney es uno de los beneficiarios del programa “Microfinanzas Rurales Responsables” que busca promover el acceso a productos financieros en el sector rural colombiano y ofrecer asistencia técnica para mejorar la productividad de sus cultivos. 

Gracias a una alianza entre Asomicrofinanzas y Actuar Caldas, el programa, fondeado con recursos de la Fundación Citi, ofrece a los cultivadores de cacao del municipio un acompañamiento técnico para mejorar la productividad de su cultivo como un valor agregado al otorgamiento del crédito. 

Para Ferney la clave está en confiar. “Yo confié, tengo crédito con el Banco Agrario, he sido juicioso con los pagos, he recibido asesoría, capacitación y gracias a eso tenemos claro para donde vamos. En mi finca todos los miembros de la familia trabajamos y salido adelante, logrando un avance del 100% y tenemos como meta exportar cacao de nuestro cultivo totalmente orgánico, quienes prueban mis productos los disfrutan mucho”. 

Comunicación constante con el asesor de microcrédito: clave del éxito 

Jesica Alejandra Hernandez es una bumanguesa radicada en Bogotá, madre de 4 niños que se convirtió en microempresaria cuando decidió empezar a alquilar lavadoras por horas para complementar su oficio como confeccionista y vendedora de sus propias creaciones. 

Con el ánimo de buscar nuevas maneras de incrementar sus ingresos, Jesica identificó la oportunidad de negocio, apoyando a su comunidad con el servicio de alquiles de lavadoras de ropa. Como no contaba con transporte, esta valiente mujer se “echaba al hombro” las lavadoras y las llevaba a cualquier lugar del barrio donde el servicio fuera requerido. 

Las condiciones del terreno, la contaminación y la lluvia acabaron afectando la salud de Jesica y enfermó de los pulmones, por tal motivo decidió buscar otra actividad que le permitiera llevar el sustento a su familia y se enfocó en la confección y venta de ropa que ella misma diseña. 

“La meta clara es fundamental, pero lo es más la buena comunicación con el asesor de microcrédito, él lo orienta a uno, lo capacita en lo tributario, en lo financiero y lo empodera para asumir el reto de mejorar los servicios y competir con calidad”, dice Jessica, quien afirma que a su familia y a su comunidad les deja el mensaje de que se puede si se quiere. Y a otros emprendedores les dice que no es importante plantearlo como proyecto de vida, para que salir adelante porque de lo contrario hoy nace una idea y mañana muere”. 

Valluno cree en las microfinanzas y apalancado en ellas produce energía limpia con sentido social

Diego Fernando Noguera Antury es oriundo de Yumbo, Valle del Cauca, fue ganador del Premio Citi al Microempresario Colombiano, en la categoría “Gestión Ambiental y Productos Verdes”, en 2017. Diego es un ingeniero eléctrico comprometido con llevar servicios básicos a las comunidades menos favorecidas del Litoral Pacífico. 

Solaltec Ingeniería SAS, es la empresa que Diego Noguera ha construido en compañía de su esposa, Angélica Herrera, donde se dedican al diseño e instalación de plantas de energía solar fotovoltaicas, para aplicaciones a nivel residencial, comercial e industrial, así como también en zonas apartadas donde las comunidades no cuentan con el suministro de energía eléctrica, adicionalmente, diseñan y construyen plantas para tratamiento de agua potable con la tecnología de luz ultravioleta y sistemas de filtración para todo tipo de acueducto. 

Su propuesta de negocio se caracteriza por la innovación en sus productos y su impacto social. Trabaja en comunidades vulnerables donde muchas veces se carece de los servicios básicos 

En palabras de Diego: “Un negocio debe ser rentable pero el factor social es nuestra razón de ser, por eso ayudamos a comunidades necesitadas con nuestra tecnología. Si Solaltec tiene éxito brindando soluciones tecnológicas a grandes empresarios es fundamental compartir parte de ese éxito con las comunidades pues una planta solar y de tratamiento de agua cambia de manera significativa la realidad de cientos de personas”. 

Para él el llamado “gota a gota” no es alternativa para progresar, por ello acudió a las microfinanzas para acceder a capital de trabajo. “Adquirimos capital semilla de trabajo para hacer crecer nuestro negocio. Hemos aprendido con nuestro asesor financiero sobre la cultura del pago, el ahorro y cómo hacer para ver crecer nuestra empresa, de donde vive nuestra familia y generamos empleo a otras 12 personas, cuando tenemos proyectos que requieran esa mano de obra”. 

“Queremos seguir creciendo, necesitamos más capital para trabajar, queremos buscar más soluciones innovadoras y así construir País”, agrega el microempresario valluno.