Sábado, 19 Agosto 2017

 Jorge Medina Rendón - Director

 

¿Es arriesgado correr en ayunas?

¿Se puede correr en ayunas?

Correr en ayunas, es decir sin haber comido antes, es perfectamente viable. Sin embargo, es una costumbre que hay que adquirir, pero que sobre todo no se debe tomar a la ligera. No hay que optar por esta vía sin seguir algunos consejos y si no se está acostumbrado a practicar deporte. Paciencia y asiduidad serán tus mejores aliados.

Esta manera de correr permitirá que vayas a buscar la energía necesaria para este ejercicio a una fuente diferente a las que habitualmente utilizas. «La principal fuente de energía del cuerpo humano es el glicógeno, es decir, el azúcar. Pero cuando corremos en ayunas, tenemos el estómago vacío. Entonces, el cuerpo agotará más rápidamente sus reservas de glicógeno y buscará energía en los recursos de lípidos, es decir, en las grasas», explica Mathieu Pereira, coach deportivo personal y coach para Nike Running.

Los beneficios de correr en ayunas

Se suele pensar que correr en ayunas ayuda a adelgazar rápidamente porque quema directamente las grasas. Sin embargo, el coach nos avisa: «Sí, el cuerpo se acostumbrará a quemar las reservas de lípidos. Pero para adelgazar hay que ser constante. Si solo corremos de vez en cuando en ayunas, no conseguiremos resultados en la silueta».

Correr en ayunas puede también ser interesante para los deportistas de alto nivel o para aquellos que practiquen deportes de resistencia. «Correr en ayunas acostumbrará al cuerpo a buscar otras fuentes de energía, y esto es esencial para una persona que corre y que alcanzará el famoso muro energético durante una maratón, por ejemplo», añade.

Cuidado con correr en ayunas, pues también tiene algunos riesgos

Sea como sea e incluso si es necesario ser constante para ver los resultados, hay que ir con cuidado a la hora de correr en ayunas. «Para un deportista de a pie, se recomienda salir una vez por semana en ayunas y es más que suficiente. Un deportista más entrenado puede salir hasta dos o tres veces, máximo, pero no más. Pero no hay que caer nunca en el exceso», advierte el profesional.

Efectivamente, correr en ayunas sin preparación puede tener riesgos. «Una persona en ayunas que sale a correr puede quedarse sin azúcar rápidamente y sufrir hipoglucemia si no realiza esta práctica de manera habitual», asegura el coach. Mareos, malestar, debilidad muscular... Puede haber muchas consecuencias. «Además, con un poco menos energía, la persona que corre puede estar menos lúcida y ser más proclive a torcerse un tobillo por ejemplo.».

Los consejos del coach para empezar a correr en ayunas

1. Consúltalo con tu médico

Existen muchos casos en los que correr en ayunas esté contra-indicado. Por eso, es muy recomendable consultar con el médico si hay una mínima duda. «Efectivamente, puede ser peligroso para las personas diabéticas. Para los deportistas que retoman el deporte después de una lesión por ejemplo, o para aquellos que tienen sobrepeso, correr en ayunas tampoco es la mejor opción. En estos casos es mejor tener una actividad deportiva regular y ceñirse a una alimentación equilibrada», afirma.

2. No hay que correr nada más salir de la cama

No hay que correr nada más despertarse. «Es mejor esperar unos 20 o 30 minutos para despertar los músculos. No hay que olvidar calentar las articulaciones flexionando las rodillas y haciendo girar los tobillos». En resumen, hay que desbloquear el cuerpo.

3. Hay que beber agua

«Porque correr en ayunas significa correr sin haber comido, pero no sin haber bebido. De hecho, es muy importante hidratarse.». No podemos saltárnoslo, por lo que hay que tomar un gran vaso de agua antes de salir a correr.

4. Llevarse algo de comer

Durante las primeras sesiones e incluso en las siguientes, conviene llevar algo dulce o un plátano en caso de que sintamos que nos flaquean las fuerzas. Está bien intentar llegar al límite, pero es inútil correr riesgos innecesarios.

5. No hay que hacer largas sesiones

Es sin duda uno de los consejos más importantes: hay que ir progresivamente. «Hay que empezar saliendo unos 15 o 20 minutos como máximo. Iremos aumentando el ritmo poco a poco, tranquilamente. Sin embargo no hay que sobrepasar los 50 minutos a 1 hora de ejercicio en ayunas, incluso para los deportivos más entrenados» asegura. Más allá de eso, el cuerpo producirá el ácido cetónico que es un deshecho lipídico que puede tener efectos secundarios (crisis graves de hipoglicemia, fuertes dolores musculares...) Si queremos ir más lejos, hay que consultar con un médico.

6. Hay que seguir un ritmo ligero

Estaremos realizando un ejercicio básico de resistencia si vamos a un 70% u 80% de nuestro ritmo cardíaco máximo. Dicho de otra manera, hay que seguir un ritmo ligero, un ritmo con el que seamos capaces de hablar. Hay que olvidarse de las sesiones en fraccionado o de musculación intensa en ayunas.

7. Elegir un recorrido cercano

Idealmente, es mejor elegir un circuito en bucle cerca de casa. Así podrás volver rápidamente si te sientes débil.

8. No hay que olvidarse comer después de la sesión

Sin embargo no te abalances sobre la mermelada (todos los esfuerzos de correr en ayunas habrán sido en vano), pero hay que alimentarse. «Puede ser interesante un aporte en proteínas, como consumir un huevo por ejemplo.».

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