Jueves, 22 Junio 2017

Jorge Medina Rendón - Director

AFP. Los exmandatarios colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe anunciaron este jueves que trabajan en una "gran coalición", que reúna a sectores opuestos al acuerdo de paz con la guerrilla FARC, para escoger una "fórmula única presidencial" para los comicios de 2018.

Según un comunicado, Uribe y Pastrana se han venido reuniendo "para coordinar lo que será la gran coalición entre los distintos sectores que obtuvieron la victoria del No en el plebiscito (sobre el acuerdo de paz con las FARC) para llevar una fórmula única a las elecciones presidenciales del 2018 y ganar en primera vuelta".

Los exmandatarios "continuarán realizando reuniones periódicas para consolidar el programa que presentarán a Colombia, dirigido a alcanzar la recuperación del empleo, de la economía y la estabilidad institucional, así como, trazar una estrategia basada en la realidad del país para presentar en el 2018", detalló el texto.

"El Centro Democrático (partido de Uribe), las bases conservadoras, independientes, jóvenes, víctimas (del conflicto armado interno), laicos y cristianos, líderes comunitarios, académicos, empresarios y otros sectores sociales harán parte de la gran alianza", dijeron los exmandatarios.

Cada expresidente designó un grupo de cinco personas que se encargará de escoger el mecanismo por el que serán luego seleccionados los candidatos a presidente y vicepresidente de la coalición.

Pastrana (1998-2002) y Uribe (2002-2010) promovieron el voto por el "No" en el plebiscito que en octubre pasado rechazó una primera versión del pacto de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).

Tras una renegociación, un nuevo acuerdo fue firmado por las partes en noviembre y refrendado por el Congreso.

Pero los expresidentes han insistido en que el pacto, en cumplimiento del cual las FARC ya han entregado 60% de sus armas a la ONU, garantiza impunidad para los guerrilleros.

Santos, que culmina su segundo periodo presidencial en 2018, busca ahora "la paz completa" mediante las negociaciones que sostiene en Quito con el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), última guerrilla activa de Colombia.

Sectores afines al acuerdo con las FARC, incluidos líderes de esa misma guerrilla, han mencionado la necesidad de formar también una coalición que defienda la implementación del pacto de cara a los comicios de 2018.

El conflicto armado interno de más de 50 años ha enfrentado a guerrillas, paramilitares y agentes estatales, dejando al menos 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 7,1 millones de desplazados. Foto tomada de Revista Semana

La inversión total del proyecto es de $12.774 millones. La administración del Atlántico aportará $9.174 millones, de los cuales, ya transfirió el 30 %.

En reunión con el gerente general del Fondo Nacional de Turismo (Fontur), Eduardo Osorio, el gobernador Eduardo Verano De la Rosa y la secretaria de Cultura y Patrimonio, María Teresa Fernández, acordaron fortalecer los procesos requeridos para la apertura de la licitación que permitirá contratar la reconstrucción del Muelle de Puerto Colombia.

El gobernador Verano informó que los acuerdos se basaron en tres temas puntuales: el primero está relacionado con el apoyo de Fontur para gestionar el trámite de la documentación que la Gobernación del Atlántico ha requerido a los ministerios del Interior, Comercio, Industria y Turismo, y Transporte.

"Teniendo en cuenta que son entidades del orden nacional, domiciliadas en la misma ciudad, a Fontur se le facilita hacer una gestión permanente para lograr resultados más rápidos", dijo el mandatario.

La secretaria de Cultura y Patrimonio del Atlántico, María Teresa Fernández Iglesias, explicó que el segundo tema se refiere a ocho aspectos técnicos que deben ser aclarados para continuar perfilando los términos de referencia del pliego de condiciones.

"Para aclarar esos aspectos técnicos la próxima semana nos reuniremos en Barranquilla representantes de Fontur, el Ministerio de Cultura, la Secretaría de Infraestructura del Atlántico, la Secretaría de Cultura y la Universidad del Norte", aseguró la funcionaria.

Fernández Iglesias agregó que el proyecto cuenta con la licencia de construcción y la aprobación del punto eléctrico por parte de Electricaribe. Esta semana se espera que la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) entregue el permiso correspondiente.

La secretaria indicó que el próximo jueves se realizará una reunión con el director de la Capitanía del Puerto de Barranquilla, Germán Escobar Olaya, para socializar la importancia del proyecto y obtener el apoyo necesario para agilizar el permiso de la Dirección General Marítima (Dimar).

El Plan de Manejo Arqueológico del proyecto tiene unas observaciones por lo que este jueves también se realizará una reunión en Bogotá con el Ministerio de Cultura para precisar los puntos que se deben ajustar y obtener la aprobación correspondiente.

El tercer punto estuvo relacionado con la transferencia de recursos. Se acordó que el 70 % de la financiación que aportará la gobernación, derivados de la venta del Distrito 20 a Invías, sean transferidos directamente de Invías a Fontur para agilizar el trámite.

"Estamos cada vez más cerca de cumplir los requisitos para poder abrir la licitación que permitirá la reconstrucción Muelle de Puerto Colombia y consolidar la economía turística del municipio costero", indicó Fernández Iglesias.

INVERSIÓN Y TRANSFERENCIAS

El proyecto para reconstruir el Muelle de Puerto Colombia hace parte del plan de desarrollo Atlántico Líder, aprobado por la Asamblea, tendrá una inversión total de $12.774 millones.

De esa inversión, el Ministerio de Cultura aportará $1.500 millones; Fontur desinará $2.000 millones; el aporte de la Alcaldía de Puerto Colombia suma $100 millones representados en los estudios de la iniciativa.

El aporte de la Gobernación del Atlántico es de $9.174 millones, recursos obtenidos de la venta del Distrito 20 a Invías. La administración departamental ya realizó la transferencia del 30 % de esos recursos que corresponde a $3.669 millones. El 70 % lo girará directamente Invías a Fontur.

(EFE).- La Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) informó el lunes que su telescopio Kepler ha descubierto 219 posibles planetas, de los cuales 10 tienen el tamaño de la Tierra y orbitan a una distancia de una estrella que permitiría la existencia de agua si se tratara de un cuerpo rocoso.

Por medio de un comunicado de prensa, la NASA detalló este nuevo hallazgo en la investigación de los exoplanetas, que son aquellos planetas que se encuentran fuera del sistema solar.

El catálogo de exoplanetas de la NASA localizados por el telescopio Kepler asciende a 4.034 posibles candidatos, de los cuales 2.335 han sido ya identificados como exoplanetas.

De los aproximadamente 50 cuerpos detectados por Kepler con condiciones de ser habitables por su tamaño y potencial presencia de agua en estado líquido, más de 30 han sido identificados como tales.

"El conjunto de datos del Kepler es singular, ya que es el único que contiene un censo de estos 'casi análogos de la Tierra': planetas con aproximadamente el mismo tamaño y la misma órbita que la Tierra", dijo hoy el científico del programa Kepler en la División de Astrofísica de la NASA Mario Pérez.

"Entender su frecuencia en la galaxia ayudará a orientar el diseño de las futuras misiones de la NASA para imaginar otra Tierra", añadió.

El telescopio Kepler rastrea el espacio en busca de nuevos planetas captando la diminuta caída en el brillo de una estrella que sucede cuando un planeta se cruza en su camino.

Se trata de la octava difusión de datos del Kepler en sus primeros cuatro años de misión.

"Este catálogo cuidadosamente medido es la base para responder directamente una de las preguntas más cautivadoras en la astronomía: ¿cuántos planetas como la Tierra hay en la galaxia'", señaló la investigadora del Kepler en Instituto SETI Susan Thompson.

Los hallazgos del Kepler han permitido avanzar en numerosos estudios como el que clasificó los planetas pequeños en dos grupos por sus características: los rocosos, al estilo de la Tierra; y los gaseosos, con un tamaño algo menor al de Neptuno.

Sao Paulo jun (EFE).- El capitán Williams entra en la cámara de despresurización después de ajustar uno de los paneles solares que abastece a la ciudad lunar. Mientras se quita el traje espacial, su compañero se ejercita en otro habitáculo para su próximo viaje a Marte.

La comandante Smith repasa en la sala de máquinas los niveles de oxigeno generados en el invernadero, donde intentan cultivar alimentos para evitar los constantes viajes de suministros procedentes de la Tierra.

Así sería la vida en la futura colonia que planea construir la NASA en un cráter del satélite terrestre y cuyos planos han sido diseñados por 14 universidades de todo el mundo, entre ellas la Facultad de Ingeniería de Sorocaba (Fancens), en el estado de Sao Paulo, sureste de Brasil.

Tras cinco meses de intenso trabajo, catorce alumnos y tres profesores de esta universidad brasileña, que forma parte del programa SEE (Experiencia de Exploración Simulada), han sido los encargados de trazar y calcular con datos reales cuatro módulos para hospedar a 16 astronautas.

"La idea es simular y modelar lo que realmente la NASA pretende construir en la Luna de aquí a algunos años", explica a Efe la responsable del proyecto, Andréa Braga.

Con una superficie de 1.835 metros cuadrados, cada módulo de hospedaje diseñado está compuesto por dormitorios, baños, sala de ocio, escritorio y sala de máquinas, desde donde se controlarían parámetros como oxígeno, presión, energía y agua.

"El formato es redondeado justamente porque físicamente resiste mejor las altas presiones. Las paredes estarían hechas con varias capas de materiales diferentes y resistentes para soportar esa diferencia de presión", explica el profesor André Breda Carneiro.

Y es que la ciudad lunar no está concebida para la existencia de esquinas, pues estas acumularían una presión con el tiempo que acabarían por ceder provocando el colapso de la base.

Los módulos "están herméticamente cerrados" y para entrar es necesario pasar por una sala de "despresurización", que compensaría la diferencia de presión entre el interior de la casa, con aire respirable, y la ausencia de presión lunar.

La seguridad es otro de los aspectos importantes a la hora de diseñar los planos ya que en la Luna hay una ausencia de atmósfera.

"En la Luna no tenemos la protección natural que la atmósfera de la Tierra nos da. Si cae en la Tierra un meteorito es incinerado por la atmósfera, pero en la luna no pasa esto", alerta Carneiro y añade que, en caso de un eventual impacto, un sistema de puertas automáticas aislaría cada módulo para evitar la destrucción completa de la base.

Vivir en el espacio durante largos periodos afecta al cuerpo y, por eso, en cada módulo hay un gimnasio, pues en condiciones de gravedad reducida -que en la Luna es un sexto de la de la Tierra- "el ser humano sufre una fuerte pérdida de calcio", de ahí la importancia de "mantener la estructura muscular", sositene Carneiro.

Cada una de las partes del proyecto, que incluye un punto de despegue de transbordadores, vehículo para moverse por la superficie, invernadero y torre de transmisión, todos ellos desarrollados por otras universidades, ha sido monitoreada por trabajadores de la NASA.

"Todos los miércoles teníamos una reunión con ingenieros de la NASA y el resto de universidades. Teníamos hasta un grupo de WhatsApp; son bien accesibles", reconoce el estudiante Daniel Braga.

La ciudad lunar está concebida para futuros lanzamientos de misiones tripuladas a otros planetas, como Marte, porque en el satélite "la salida es más rápida y se gasta menos combustible" al no haber casi atmósfera, revela el profesor.

Sin embargo, más preocupantes parecen las motivaciones para ir al planeta rojo, pues ya hay una empresa con planes para extraer los minerales que encierran los asteroides y otros cuerpos celestes, y en el caso de Marte, rebosa uno imprescindible para la construcción de microchips: el silicio.

"Aquí en la Tierra hay cierta dificultad con los suministros de silicio, cada vez es más escaso. En Marte no existe ese problema, el silicio sobra", comenta el docente ante la preocupación de algunos alumnos como Daniel, que espera que el vecino planeta "no sea tratado de la misma manera" que la Tierra.

Tras presentar ante la NASA, en Estados Unidos, su proyecto de habitáculos lunares, la Facens pretende participar en 2018 del nuevo proyecto del programa SEE, el cual, según Andréa Braga, podría tener algo que ver con Marte, aunque todavía no hay confirmación oficial.

Por el momento, los planes de la NASA son los de empezar a construir la base en la Luna en 2025 y cinco años después dar otro gran salto para la humanidad y pisar por primera vez el planeta rojo.

Carlos Meneses Sánchez

Página 1 de 74