Ante el Presidente de la República, Iván Duque Márquez, este martes tomo posesión como Magistrada de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia la jurista Hilda González Neira.

El Presidente Iván Duque Márquez reiteró este martes que la “Agenda de Transformación Social Sostenible es urgente, en el mismo plano en el que tenemos que estabilizar las finanzas de nuestra nación”, y agregó que esto “no puede dar espera; queremos dar este paso y darlo con toda la coordinación institucional necesaria”.

Así lo consideró el Jefe de Estado durante su intervención en la posesión de Hilda González como magistrada de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia.

El Mandatario afirmó que la pandemia ha afectado a todos los países del mundo y, por esto, “todos, sin excepción, han visto aumentar su déficit y sus deudas y tarde que temprano tendrán que aplicar las medidas de carácter fiscal y de carácter social”.

El objetivo en Colombia -continuó Duque- “es que no haya un solo colombiano que se quede atrás y que hagamos de esta Transformación Social Sostenible un vehículo de convergencia nacional, porque esta medida no es pensando en ningún tipo de beneficio personal; es pensando en la próxima generación; pensando en el hoy y en el mañana”.

Duque pidió que, por este motivo, la deliberación que debe darse en el seno del Congreso de la República debe ser constructiva y pensando en que se logren dos propósitos: la estabilización de las finanzas públicas, para que Colombia siga manteniendo su buen nombre, su credibilidad y el apetito de los inversionistas, y hacer la más importante transformación social para el presente y para el futuro, mediato e inmediato.

El Presidente explicó que esa Transformación Social Sostenible debe tener “de manera indefectible” las siguientes consideraciones:

“Llevar el Ingreso Solidario a casi cinco millones de familias colombianas, casi 20 millones de colombianos, aumentando el aporte económico, y hacerlo mensualmente, hacerlo permanente no solamente para salir adelante de estos embates de la pandemia, sino también para que no se retroceda en los indicadores de pobreza en nuestro país”, puntualizó el Mandatario.

Advirtió que al no hacerlo se corre el riesgo de que recuperarse de un retroceso de este tipo tome años. Por esto, esa política social de ampliar el Ingreso Solidario en el número de beneficiarios es urgente y necesaria para el país.

El segundo punto es ampliar la devolución del IVA a cerca de 4 millones de familias colombianas, las más vulnerables, y compensar las inequidades derivadas de ese impuesto en quienes están en mayor condición de vulnerabilidad.

El tercer elemento que mencionó el Jefe de Estado es el de poder brindarles educación universitaria gratuita a los jóvenes en los estratos 1, 2 y 3, evitando la deserción, pero haciendo la más ambiciosa política social de cobertura universitaria a partir del programa de ‘Generación E’.

En cuarto lugar, el Presidente propuso poner en marcha un incentivo práctico para la contratación de jóvenes, mediante el cual, quien contrate personas entre los 18 y los 28 años, de manera formal y por un periodo de 5 años, el Estado colombiano será el que pagará lo correspondiente a su seguridad social.

“Quinto, extender el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) durante todo el año 2021, para acompañar a esas empresas que han sido las más afectadas por esta pandemia”, indicó Duque.

La última propuesta de esta agenda del Presidente es disminuirles la carga tributaria a la micro y pequeña empresa, que es la que genera la mayor parte del empleo.

“Mi compromiso es con Colombia y con lograr esta sincronía institucional que nos permita abordar estas necesidades sociales, porque de nada sirve recuperar crecimiento si se ahondan las brechas sociales; y esta es la más importante agenda social que ha visto nuestro país en mucho tiempo”, añadió el Jefe de Estado.

“Nadie ha dicho que estos temas son fáciles ni mucho menos que se pueden tratar de manera sencilla” -prosiguió Duque-, “pero estos dos propósitos: proteger a quienes más lo necesitan y estabilizar las finanzas públicas son un reto que exige nuestra mayor voluntad y talante republicano”.

Finalmente, afirmó que “razón tenían quienes dijeron que la diferencia entre un político y un hombre de Estado es que el político está pensando en la próxima elección y el hombre de Estado, en la próxima generación”.