Abordar la ciencia ficción desde el punto de vista de autores latinoamericanos es la propuesta del escritor colombiano Rodrigo Bastidas Pérez con la antología “El tercer mundo después del sol” (Minotauro), que recoge narraciones de 14 autores en las que se juntan realismo y fantasía.

Bastidas asegura en una entrevista con Efe que una de sus pretensiones es mostrar que la “ciencia ficción latinoamericana es variada, no solamente es una ciencia ficción que trata de unos temas en específico, sino que puede retomar temáticas del ciberfon (máquinas del futuro) y también hablar de ucronías o remitir a viajes espaciales”.

En el libro desfilan con fuerza propia autores como las cubanas Elaine Vilar Madruga y Maielis González, y las argentinas Teresa Mira de Echeverría y Laura Ponce.

Asimismo están Jorge Baradit (Chile), Luis Carlos Barragán (Colombia), Fábio Fernandes (Brasil), Giovanna Rivero (Bolivia), Juan Manuel Robles (Perú), Solange Rodríguez (Ecuador), Ramiro Sanchiz (Uruguay), Susana Sussmann (Venezuela) y los mexicanos Alberto Chimal y Gabriela Damián Miravete.

En sus relatos ellos hablan de los cóndores, los jaguares, la ayahuasca, los indígenas, el chamanismo, los video-juegos, la inteligencia artificial o el ciberespacio.

Bastidas (Pasto, Colombia, 1979) explica que otro de los fines de la antología es que en ella aparecieran escritores de ciencia ficción latinoamericanos porque allí hay un nicho que “está en una especie de auge”.

Aunque recalca que todos los autores del libro son buenos, Bastidas destaca al uruguayo Sanchiz porque considera que es una de las personas que más está pensando la ciencia ficción no a partir de una estructura genérica sino a partir de la amplitud con la que la aborda: “creo que es una propuesta grande, buena”.

De Barragán, nominado al premio Rómulo Gallegos, resalta que plantea una “ciencia ficción que está retomando temas políticos, biológicos, temas religiosos, místicos” y “todo eso lo plasma en una Bogotá o en una Colombia muy novedosa”.

Bastidas, quien es además editor general de Vestigio, una editorial colombiana enfocada en ciencia ficción, también valora que haya mujeres que escriben de este género y que allí hay “una semilla que está brotando” y dando frutos.

“Actualmente la escritura y las mujeres relacionadas con la literatura de género, o sea la literatura de terror, de fantasía, de ciencia ficción, hay que mirarla de manera muy cercana porque ahí es donde hay una especie de semilla que en estos momentos está explotando”, dice.

ABUNDANCIA DE AUTORES

Bastidas, que actualmente está terminando una novela y un cuento, asegura que en Latinoamérica hay suficientes autores, de buena calidad, con los cuales “fácilmente se podrían hacer otros dos tomos” sobre este género sin perder la calidad de “El tercer mundo después del sol”.

“Hay tantos escritores de ciencia ficción que si bien son los que están en la antología (…) se podrían hacer dos tomos más con otros escritores sin que se baje en lo más mínimo ni el nivel, ni el interés con la ciencia ficción”, afirma.

Considera que la antología también puede abrir espacios para que otras editoriales se “atrevan a publicar la ciencia ficción a nivel regional” y añade que el libro es también para recordarle al resto del mundo que “en Latinoamérica también escribimos ciencia ficción”.

REALIDAD DESDE LA FICCIÓN

Bastidas, que ha sido catedrático en varias universidades de Colombia y México, recalca que la ciencia ficción no es un asunto de viajes y máquinas del futuro sino que ha sido un elemento ligado a la realidad.

En esa dirección, asegura, varios escritores de este género han expresado una “especie de visión política que tiene la ciencia ficción que permite, de una otra manera, ver la realidad justamente a través de la extrapolación de mundos”.

Una de esas muestras es la novela gráfica “El Eternauta”, del argentino Héctor Germán Oesterheld, publicada de 1957 a 1959, en la que se mostraba una invasión de extraterrestres a Buenos Aires y cómo las personas se unían para luchar contra esa ocupación.

“Pero en realidad lo que está mostrando ese libro es el problema que había en América Latina con las dictaduras (…) y dirigirse a los lectores sobre qué era lo que estaba ocurriendo en América Latina en ese momento”, asegura Bastidas, quien recuerda que Oesterheld fue desaparecido durante el último Gobierno militar argentino al igual que sus cuatro hijas.

Ovidio Castro Medina

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