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viernes, mayo 7, 2021

“De La cocina También Salen Grandes Negocios”

Juan José Bejarano, un joven de Vianí, municipio de Cundinamarca en el centro de Colombia, es fiel testimonio de que con perseverancia, trabajo de calidad y una buena estructura de mercadeo y ventas, el éxito es meta que se alcanza a corto plazo y se consolida con el paso del tiempo hasta madurar y desarrollar una empresa sostenible.

Lo dice tanto por su experiencia personal como por lo que ha ocurrido con Tupperware, una organización de reconocimiento mundial a la que está vinculado desde hace 11 años.

Formado en técnicas de venta, y tecnologías de publicidad y mercadeo, Bejarano se ha focalizado en la satisfacción de necesidades de otros, bien sea en asuntos estéticos o domésticos.

En el caso de Tupperware, tiene un profundo sentimiento de gratitud porque gracias a esta multinacional hoy se destaca como un empresario de resultados, que tiene un importante equipo a su alrededor y sabe que la gente a la que llega se mantiene con la marca porque la calidad y la innovación lo permiten.

Bejarano ha transitado por seis cargos dentro de Tupperware. Primero fue analista de transportes, luego supervisor de picking, más adelante en el área de Proyectos Especiales, después en mercadeo en comunicaciones para comunicaciones, posteriormente en la coordinación de ventas durante tres años hasta posicionarse como líder de negocios en calidad de independiente y contar con una fuerza de ventas también independiente.

Al haber integrado un equipo de trabajo conformado con el apoyo de la compañía, se le asignan a Bejarano dos zonas de trabajo para desarrollar como son el Eje Cafetero y el departamento de Antioquia, para lo cual opera en dos distritos en este momento, con 47 directoras. Las dos líderes de Distrito son María Helena Vélez Marín de Medellín y Marlén Correa de Pereira. Actualmente la fuerza de ventas es de 6.540 personas.

“Tengo que reconocer que es una experiencia profesional maravillosa y fabulosa la que estamos viviendo, particularmente en una coyuntura tan compleja como el de la pandemia, que al mismo tiempo es favorable porque la gente en casa ha tenido y tiene mejor oportunidad de adquirir los productos Tupperware”, explica el joven empresario.

Agrega que “el crecimiento que hemos venido manejando al mes está entre el 21%  y el 27 % en promedio; la fuerza de ventas más activas es de 1.500 personas mensualmente, incorporando cada 30 días unas 200 personas, la mayoría de ellas mujeres”.

La tarea de comercializar productos para el hogar no es sencilla, en especial por la oferta del mercado que es diversa y amplia.

“Pero nosotros entramos primero con un producto de calidad y de mucha utilidad que se apoya en una extraordinaria fuerza de ventas muy calificada que día a día sobresale por su sentido de pertenencia y porque tiene unas compensaciones económicas constantes que le ayudan a crecer y a sostenerse como personas y parte de núcleos familiares”, sostiene Bejarano.

Dice con gran orgullo que Tupperware le permite hoy reafirmar que si bien la cocina está diseñada como un espacio para preparar ricos y suculentos platos para la familia, amigos e invitados especiales, también se constituye en fuente de la que se derivan importantes ingresos y grandes negocios.

“Lo vivo y lo compruebo día a día, de ahí que se constituya en una motivación permanente y principal en nuestra agenda empresarial”, subraya.

Uno de los secretos de Tupperware, desde sus orígenes y consolidación presente, es poder influir en el mundo que la rodea y por ello una de sus virtudes es reducir el impacto en el medioambiente a través de productos que ofrecen soluciones reutilizables, duraderas y sencillas de utilizar que minimizan los residuos plásticos y alimentarios, según fuentes expertas en el tema.

“Nosotros entramos primero con un producto de calidad y de mucha utilidad que se apoya en una extraordinaria fuerza de ventas muy calificada que día a día sobresale por su sentido de pertenencia”

“Tupperware amplía está visión mediante un compromiso que persigue reducir mucho la generación de residuos con significativos pasos en cada fase del ciclo de vida útil de sus productos, desde el diseño, la fabricación y la distribución, hasta el consumo, el reciclaje y la recuperación”, dice Bejarano de acuerdo con el portafolio institucional de la compañía que tiene más de 26 años de presencia en el país.

Millares de familias se benefician porque más que vender un producto, se les ha brindado la oportunidad de contar con otros ingresos, capacitación constante y lo más importante: desarrollo personal y profesional.

La organización tiene presencia en las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Montería, Sincelejo, Manizales, Neiva, Pereira, Bucaramanga, Tunja, Jamundí, Tuluá, Ibagué, Villavicencio, Florencia y Yopal.

“La innovación y calidad son sólo una parte del éxito; lo otro es un sistema de ventas que ha permitido que la compañía lleve los productos a todos los hogares colombianos”, indica Bejarano.

Hoy Tupperware, aquella marca registrada y patentada por el químico estadounidense Earl Silas Tupper en 1947, se vende en más de 100 países de cinco continentes. Los cinco mayores países consumidores de Tupperware son Alemania, EE. UU., México, Francia y Australia. En Colombia tiene una penetración que crece cada día.