El primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, declaró un nuevo estado de emergencia desde este domingo hasta el 11 de mayo en Tokio, Osaka y otras dos prefecturas, imponiendo algunas de las medidas más duras hasta ahora para controlar un aumento en los casos de coronavirus.

El viernes, Suga dijo a los reporteros que el país necesita tomar medidas firmes mientras se encamina hacia una serie de vacaciones a fines de abril y principios de mayo, conocida como la “Semana Dorada”, una temporada alta para viajes. También dijo que el Gobierno destinará 500.000 millones de yenes (US4.600 millones) para ayudar a las compañías afectadas por las restricciones.

“Si no actuamos, existe la preocupación de que el aumento de casos que estamos viendo en las grandes ciudades pueda extenderse por todo el país”, indicó. Las medidas serán a corto plazo y enfocadas, dijo, y agregó que no está pensando en otro presupuesto suplementario.

El Gobierno está ordenando a bares y restaurantes para que dejen de servir alcohol y busca prohibir que los fanáticos participen en eventos deportivos. Los establecimientos con equipo de karaoke e instalaciones comerciales con una superficie de más de 1.000 metros cuadrados deberán cerrar durante el estado de emergencia.

La declaración cubrirá Tokio, Osaka, Kioto y Hyogo, que en conjunto representan aproximadamente una cuarta parte de la población del país. Japón está tratando de poner fin a un preocupante sube en covid-19 que ocurre tres meses antes de que Tokio sea sede de los Juegos Olímpicos de Verano. Su programa de vacunación ha llegado a menos del 2% de los 126 millones de habitantes del país, muy por detrás de las tasas en muchas economías avanzadas.

Los bares y restaurantes en varias áreas urbanas importantes ya están cerrados a las 8 p.m. bajo las restricciones existentes más ligeras. Pero eso no ha sido suficiente para detener las infecciones, que alcanzaron récords diarios este mes en Osaka y subieron en Tokio a niveles no vistos desde enero, cuando la capital estaba bajo su segundo estado de emergencia.

Las nuevas medidas abarcarían las ciudades de Tokio, Osaka, Kioto e Hyogo, que en conjunto representan aproximadamente una cuarta parte de la población del país.

Japón está tratando de detener un aumento preocupante en los casos de covid-19 que se produce tres meses antes de que Tokio sea la sede de los Juegos Olímpicos de Verano. Su programa de vacunación ha llegado a menos de 2% de los 126 millones de habitantes del país, muy por debajo de las tasas de muchas economías avanzadas.

Anteriormente, bares y restaurantes en varias áreas urbanas importantes ya cerraban a las 8 p.m. bajo restricciones más ligeras existentes. Pero eso no ha sido suficiente para detener los contagios, que alcanzaron récords diarios este mes en Osaka y aumentaron en Tokio a niveles no vistos desde enero, cuando la capital se encontraba bajo su segundo estado de emergencia.

Yahoo Noticias Bloomberg L.P. Por Isabel Reynolds y Lisa Du Foto internet agencia