Colombia modificará un proyecto de reforma tributaria recogiendo las propuestas de varios sectores, pero no lo retirará del Congreso porque es necesario e inaplazable para estabilizar las finanzas públicas y mantener los programas de asistencia social, anunció el viernes el presidente Iván Duque.

La reforma para aumentar los impuestos a las personas y a las empresas, eliminar exenciones y deducciones tributarias fue radicada en el Congreso a mediados de abril pese al rechazo de los partidos políticos y los sindicatos.

“En materia de IVA no va a haber, entre otros, IVA adicional o aumentos del IVA a productos y servicios, que no se tocará la canasta básica familiar de los colombianos, que no habrá IVA a los servicios públicos, que no habrá IVA a la gasolina”, dijo Duque en su programa diario de televisión Prevención y Acción.

“Las personas que hoy no pagan el impuesto de renta no van a pagarlo, es decir, no se va a ampliar la base del impuesto de renta”, agregó el mandatario.

Más temprano, el ministro del Interior, Daniel Palacios, dijo que, pese a la búsqueda de un consenso con los partidos políticos, el Gobierno no retirará del Congreso el proyecto de reforma porque es necesario e inaplazable para estabilizar las finanzas públicas y mantener los programas de asistencia social.

“El Gobierno Nacional y el presidente de la República no considera que haya líneas rojas. Trabajaremos de la mano de los partidos políticos de los diferentes sectores del país para buscar un acuerdo que se refleje en una nueva ponencia, con un nuevo texto”, dijo Palacios en una entrevista con Reuters.

RECHAZO DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

El Gobierno redujo esta semana el monto adicional que busca recaudar con la reforma, que entrarían a regir en 2022, a entre 18 billones y 20 billones de pesos anuales (4.848 millones y 5.386 millones de dólares) desde una cifra inicial de 23,4 billones de pesos.

El Gobierno de Duque no tiene una sólida ni amplia mayoría en el Congreso, y su propio partido, el derechista Centro Democrático, criticó iniciativas para imponer impuestos a los alimentos, a los servicios públicos y a las pensiones.

Otros partidos que apoyan al Gobierno también rechazaron esas propuestas, al igual que los independientes Liberal y Cambio Radical.

Los partidos de izquierda anunciaron que votarán en contra del proyecto de reforma al considerar que ahogará a la clase media.

El Gobierno sostiene que los recursos obtenidos con la reforma serían destinados a cubrir el déficit fiscal y a financiar programas sociales, la reactivación económica y el fomento de empleo.

Colombia elevó el año pasado su déficit fiscal hasta un 7,8% del Producto Interno Bruto (PIB) e incrementó la deuda al 64,8% del PIB, por la crisis derivada de la pandemia de COVID-19 y para atender las necesidades en salud y ayudas sociales. A la vez, el recaudo tributario disminuyó por la recesión.

Las agencias calificadoras de riesgo anunciaron recientemente que una revisión a las notas crediticias del país -que mantiene el grado de inversión, aunque con un panorama negativo-, se realizará después de que se conozca la reforma final.

(Reporte de Luis Jaime Acosta y Nelson Bocanegra.)

Yahoo Noticias Por Luis Jaime Acosta y Nelson Bocanegra Agencia Reuters Foto internet agencia