La Alcaldía anunció el año pasado el montaje de un hospital de campaña con 600 camas; la ocupación no superó el 5 por ciento y las cuentas de inversión y costo-beneficio son difusas.

Antes del primer pico de la pandemia, la Alcaldía de Barranquilla informó con bombos y platillos la instalación de un gigante hospital de campaña en el centro de eventos Puerta de Oro, con 600 camas y una inversión millonaria en elementos y equipos médicos. El objetivo era la atención de pacientes de covid-19 de baja y mediana complejidad, con lo que se buscaba descongestionar la red hospitalaria local. Pero, al parecer, todo quedó en buenas intenciones.

A pesar de la parafernalia y los múltiples anuncios, el centro médico nunca funcionó a tope y atendió a muy pocos pacientes. Sin hacerlo público y sin explicaciones, días después fue desmontado. En la última semana, debido al tercer pico del virus (que tiene a la ciudad en una nueva crisis), el hospital de campaña tuvo que reabrir. Pero ahora solo hay 150 camas disponibles y el resto no aparece.

La operación, según informó el alcalde Jaime Pumarejo, ha estado a cargo de MiRed, la red hospitalaria pública de la ciudad. El resumen cronológico del funcionamiento inicial es que el 24 de marzo de 2020 empezó el montaje y se abrió el primero de julio, en medio de la expectativa y como símbolo de la eficiencia gubernamental para el manejo de la pandemia. Una ventana de esperanza para una ciudad acorralada por el virus.

De acuerdo con información divulgada en la página web de la Alcaldía, todo le iba a costar a los barranquilleros 890 millones de pesos. Sin embargo, los detalles de la inversión muestran que entre junio y septiembre se pagaron 719 millones en adecuaciones y montajes, más 786 millones en servicios públicos, lo que suma 1.505 millones, monto que después fue reconocido, de manera indirecta, por la administración de Pumarejo. Pero, según indagaciones hechas por algunos ciudadanos, la Alcaldía firmó nueve contratos para la dotación, que en conjunto sumaron 4.247 millones, lo que da un total real de 5.752 millones de pesos.

A finales de agosto, el propio alcalde Pumarejo reconoció que la ocupación del hospital no había alcanzado ni el 5 por ciento. No obstante, señaló que este seguiría abierto. Lo extraño es que en respuesta a una tutela interpuesta por el ciudadano Pablo Pachón, quien le ha hecho estricto seguimiento al tema, la Alcaldía contestó que el hospital de campaña o de mediana complejidad había sido cerrado el primero de septiembre, y que debido “a la baja afluencia de pacientes se habían desmontado todas las camas”.

En resumen, de las 600 camas anunciadas, solo se realizó el montaje de 530, y de estas, solo 181 llegaron a estar listas para recibir pacientes (80 separadas por cuatro EPS), asegura Pachón, por lo que los propios directivos de MiRed recomendaron redistribuir el personal médico asignado para la optimización del recurso humano en la ciudad. “La información no ha sido clara”, insiste el joven politólogo.

El balance general de la primera etapa del hospital de campaña es de 150 pacientes atendidos, y estos tuvieron una estadía promedio no superior a seis días. Ninguna voz oficial ha explicado por qué nunca se usó como se había proyectado el hospital en el Puerta de Oro. Por ello, SEMANA intentó conocer las respuestas oficiales del mandatario sobre las cifras reales, por medio de un cuestionario enviado a su equipo de prensa, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.

Hasta ahora solo se sabe que la reapertura anunciada hace unos días, de acuerdo con la Alcaldía, tendrá una capacidad total de 150 camas, empezando con 50 y aumentando de manera gradual. Y que es una estrategia de la administración distrital, en conjunto con una IPS y el acompañamiento de cuatro EPS, “que pretende contener y mitigar los efectos de la covid-19 concentrados en la población afiliada a estas entidades en este tercer brote de la pandemia”. Pero de la nueva inversión y los costos de operación, como el año pasado, se tiene muy poca información.

Texto y Fotos Publicación Revista Semana