En un mensaje en vivo este domingo, el presidente de Colombia, Iván Duque, pidió al Congreso de su país que retire el proyecto de la reforma tributaria que había presentado su gobierno el 15 de abril.

“Le solicito al Congreso de la República el retiro del proyecto radicado por el Ministerio de Hacienda y tramitar de manera urgente un nuevo proyecto fruto de los consensos y así evitar incertidumbre financiera”, dijo Duque.

“La reforma no es un capricho. Es una necesidad. Retirarla o no no era la discusión. La verdadera discusión es poder garantizar la continuidad de programas sociales”, añadió.

La propuesta de reforma incluía un aumento de los impuestos sobre la renta y productos básicos y su presentación había desatado fuertes protestas que, hasta este domingo habían dejado al menos seis muertos y cientos de heridos.

El gobierno colombiano defendía la necesidad de la reforma tributaria a causa del enorme gasto que ha debido afrontar el país para sostener los programas sociales que se introdujeron durante la pandemia de covid-19.

La noche del viernes Duque había anunciado que la reforma ya no incluirá el impuesto a las ventas de alimentos o servicios públicos ni una expansión del impuesto sobre la renta, pero las protestas contra el proyecto continuaron.

¿En qué consistía la reforma?

El proyecto tenía como objetivos principales ampliar la base de recaudación tributaria, evitar que la deuda colombiana genere la pérdida de más puntos en las calificaciones de riesgo internacionales, institucionalizar la renta básica y crear un fondo para la conservación ambiental.

La reforma fiscal originalmente buscaba recaudar 23,4 billones de pesos (USD$6.294 millones), equivalente a un 2% del PIB.

Uno de los puntos más polémicos era la idea de cobrar impuesto a la renta a personas que ganen un sueldo mensual de más de US$663, en un país donde el salario mínimo es de US$234.

También se proyectaba un aumento en los impuestos al patrimonio de las personas que más ganan.

El proyecto de ley contemplaba, entre otras medidas, que quienes tuvieran un patrimonio superior a los US$1,35 millones debían cumplir con otro impuesto -diferente al que pagan de renta- del 1%, mientras que para quienes tengan un patrimonio de más de US$4 millones la cifra a pagar sería del 2%.

Protestas

Las protestas contra el proyecto empezaron de forma pacífica. Pero luego se registraron ataques contra edificios de gobierno y el sistema de transporte.

La fiscalía dijo que estaba investigando 10 muertes en los últimos días en Cali para determinar si estaban relacionadas con las manifestaciones.

En esta ciudad, la tercera más grande del país, se registraron incendios de autobuses y saqueos, así como ataques a bancos, oficinas y locales comerciales.

En ciudades como Bogotá y Medellín también hubo disturbios.

Como resultado, varios gobiernos locales declararon toques de queda y se desplegó la policía y el Ejército.

Un bus quemándose en Cali
Los disturbios más graves se registraron en Cali.

Las protestas ocurrieron en medio de un grave repunte de casos de coronavirus en varias ciudades colombianas, que amenaza con colapsar el sistema de salud del país.

La noche del sábado, Duque había anunciado que mantendría a los militares en las ciudades donde se han reportado altercados y “actos de vandalismo” asociados a las protestas.