El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) condenó este domingo el atentado con bomba en una escuela femenina en Kabul (Afganistán), que ha dejado al menos 37 fallecidos y casi 80 heridos, rechazó la violencia contra los niños y pidió que se respeten los derechos humanos.

“Unicef condena con fuerza el horrible ataque ocurrido hoy cerca de la escuela secundaria Sayed Ul-Shuhada”, dijo en un comunicado su directora ejecutiva, Henrietta Fore. “El ataque se ha cobrado las vidas de docenas de escolares, la mayoría niñas, y ha herido de gravedad a muchos más”, agregó.

La explosión se produjo a primera hora de la tarde frente a la entrada de la escuela, situada en un barrio habitado por la perseguida minoría chií hazara en Kabul, justo en el momento en el que las jóvenes abandonaban las aulas.

“La violencia en las escuelas o cerca de ellas nunca es aceptable. Las escuelas deben ser refugios de paz donde los niños pueden jugar, aprender y socializar con seguridad”, declaró Fore, quien recalcó que los niños “nunca deben ser los objetivos de la violencia”.

“Unicef sigue llamando a todas las partes del conflicto a adherirse a los derechos humanos internacionales y las leyes humanitarias, y garantizar la seguridad y protección de todos los niños”, exhortó.

Aunque el atentado de hoy aún no ha sido reivindicado, todo parece apuntar al grupo yihadista Estado Islámico (EI), que suele reclamar este tipo de ataques contra los hazara, a los que considera apóstatas.

La minoría chií hazara es objetivo habitual de ataques islamistas, como el que sucedió el pasado octubre en ese barrio contra otro centro educativo, que dejó 24 muertos y 57 heridos, o hace un año en una maternidad local, donde murieron 16 personas.

Yahoo Noticias Agencia EFE Foto internet AFP