La excelencia académica, la riqueza cultural y la diversidad son factores enriquecedores de la excelencia educativa en países latinoamericanos como México y Brasil. (Getty Images)

Estudié periodismo en una universidad latinoamericana y nunca me he sentido en desventaja profesional frente a otros comunicadores egresados de renombrados centros educativos de Europa o Estados Unidos.

Y no es porque fui una alumna superdotada ni nada por el estilo. Es cierto que tuve una educación de calidad, pero creo que la clave está en que la universidad me dio mucho más que eso. También desarrollé las habilidades sociales, la capacidad de resolver problemas, la creatividad, la pluralidad y la adaptación a los cambios que han sido indispensables para mantenerme a flote en el mundo laboral y en todos los ámbitos de mi vida.

Limitaciones de la educación formal

Hace unas semanas escribía sobre cómo el inusitado escenario de la pandemia dejó al descubierto las limitaciones que tiene la educación formal y la importancia de los recursos intangibles que te preparan para lo imprevisto. Y hoy me doy cuenta de que ese criterio se convierte en un factor de peso para elegir una universidad latinoamericana.

La mayoría de los centros académicos del primer mundo se focalizan en el desarrollo de lo que los expertos en recursos humanos llaman “habilidades duras”, que son las competencias técnicas esenciales para ejercer una profesión. No cabe duda de que estudiar en las cotizadas universidades de la Ivy League le dan a cualquier estudiante la posibilidad de adquirir conocimientos de los investigadores más renombrados del mundo y que pocos reclutadores dudarían en emplear a sus egresados.

Pero no hace falta pertenecer a esa élite para tener un futuro promisorio. La academia latinoamericana ha alcanzado niveles de excelencia y, además, los jóvenes saldrán con la capacidad de trabajar en equipo, serán flexibles y realistas a la hora de adaptarse a circunstancias adversas, sabrán comunicarse con fluidez, serán empáticos, colaboradores e innovadores. Esas habilidades blandas tan preciadas y buscadas por los reclutadores en cualquier parte del mundo son adquiridas en el seno de las universidades latinas.

La excelencia y calidez mexicana

Latinoamérica es tan basta, con su veintena de países y 650 millones de habitantes, que si te interesa estudiar en la región tienes que comenzar a mirar por alguna parte.

Yo te recomendaría que comenzaras por México, que no sólo es mariachis y fiestas, sino que cuenta con instituciones de educación superior robustas que figuran en los rankings de las mejores.

La publicación especializada QS también ha destacado a México como uno de los cinco mejores destinos para los estudiantes internacionales por la relación entre la calidad de la educación y el bajo costo de vida.

Yahoo Noticias / Finanzas Por Mariángela Velásquez