Turistas caminan por la playha Phra Nang de Krabi en Tailandia, el 30 de octubre de 2021 (AFP/Mladen ANTONOV)
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Turistas extranjeros comenzaron a llegar el lunes a Bangkok y la isla de Phuket ante la reapertura de la industria turística de Tailandia, después de 18 meses de restricciones por el covid-19.

La pandemia del coronavirus azotó la economía del país asiático, dependiente del turismo, que el año pasado tuvo sus peores resultados desde la crisis financiera asiática de 1997, con una caída de más de 80% en la llegada de visitantes.

Las autoridades tailandesas autorizaron la llegada de turistas vacunados de más de 60 países considerados de bajo riesgo sin necesidad de cuarentena prolongada, un alivio para el sector.

El aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok y la terminal internacional de la isla de Phuket fueron los primeros en recibir visitantes, en su mayoría europeos.

“Estamos muy, muy contentos”, declaró a AFP Andre Winkler, de 55 años, tras pasar junto a su acompañante por la sección migración de Bangkok.

“Todos los años pasamos seis meses en Tailandia durante el invierno porque en Alemania se pone frío (…) La última vez que vinimos a Tailandia fue antes del corona, en 2019”, contó Winkler. “Ha pasado mucho tiempo”.

En Phuket, Susanne Peter, de 57 años, dijo que ella y su acompañante estarán una semana en la isla antes de seguir a Bangkok y Hua Hin, otro sitio de playa.

“Nos encanta la gente (tailandesa), son realmente amables y amistosos”, dijo a AFP.

Aeropuertos de Tailandia, que administra las terminales internacionales, dijo que esperaba recibir el lunes a 30.000 pasajeros en Bangkok.

Los visitantes deben hacer una prueba de covid al aterrizar y pasar una noche en un hotel autorizado por el gobierno antes de poder desplazarse libremente por el país.

– Vuelta a la normalidad –

Tailandia espera atraer viajeros que huyen del invierno boreal en diciembre, con varios países europeos y Estados Unidos en la lista de los aprobados.

El turismo representa cerca de un quinto de la economía tailandesa, y el impacto de la pandemia estremeció a varios sectores, como restaurantes y transporte.

Las autoridades esperan que de 10 a 15 millones de visitantes regresen el próximo años, aportando ingresos previstos en más de 30.000 millones de dólares.

Un malabarista presenta un espectáculo con fuego ante un grupo de turistas en la isla tailandesa de Phuket, el 30 de octubre de 2021 (AFP/Mladen ANTONOV)

Pero representantes del sector son menos optimistas, especialmente porque China, principal fuente de turistas en Tailandia, aun exige una cuarentena estricta para quienes regresan a ese país.

Tailandia registra cerca de 10.000 contagios diarios de covid-19, y solo 40% de su población ha recibido dos dosis de la vacuna.

– “No puede ser igual” –

Antes de la pandemia, Tailandia recibía casi 40 millones de visitantes anualmente que llegaban en busca de sus playas, su comida callejera y su vida nocturna.

Un esquema de preapertura fue aplicado en julio, conocido como “caja de arena”, cuando Phuket admitió a personas plenamente vacunadas para permanecer en la isla durante dos semanas antes de poder ir a otras partes de Tailandia.

Pero únicamente llegaron 58.685 visitantes en cuatro meses, un grano de arena comparado con los números que suele recibir Tailandia.

Vendedores de la playa estaban ansiosos por un gran flujo de visitantes en la víspera de la reapertura.

Dit, de 18 años, quien trabaja en la venta de jugos de su tío en Kamala Beach, dijo que sus ingresos eran de 150 dólares diarios antes de la pandemia.

Después de meses de cierre, el negocio pudo reabrir hace tres semanas, pero ahora genera 30 dólares diarios.

“Esto (la reapertura) será mejor que los números de la caja de arena, pero no esperamos que todos los asientos se llenen de una vez”, dijo Dit a AFP.

Pero en Koh Phi Phi, una isla popular entre los mochileros, los empresarios temen un regreso a lo mismo de siempre.

“Antes llegaban los turistas más tacaños del mundo y solo querían sexo, drogas y alcohol”, se quejó Roger Andreu, quien trabaja en una tienda de buceo. “Necesitamos hacer dinero, pero no puede ser igual”, sostuvo.

Por Lisa MARTIN y Dene CHEN en Bangkokdom

Yahoo Noticias Agencia AFP