Este domingo, a la hora del Ángelus en la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el Papa Francisco invitó a buscar la verdad de Jesús que hace libre y soberano el corazón, libera de la hipocresía y nos vuelve verdaderos. “Siguiéndolo no se pierde, sino que se adquiere dignidad”.

Dirigiéndose a los numerosos fieles congregados en una soleada plaza de San Pedro, desde la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice reflexionó sobre el Evangelio de la liturgia hodierna del último domingo del Tiempo ordinario, que culmina en una afirmación de Jesús, que dice: «Sí, como dices, soy Rey».

El Papa Francisco recordó que estas palabras, Jesús las pronunció “delante de Pilato, mientras que la multitud grita para que le condenen a muerte”. Y remitiéndose al episodio de la multiplicación de los panes y de los peces del Evangelio de Juan, cuando Cristo se retiró solo a rezar, evidencia que antes “Jesús no quería que la gente lo aclamase como rey”. “La realeza de Jesús es muy diferente de la mundana” afirma el Papa, porque, como Jesús mismo dijo a Pilato, su reino “no es de este mundo”:

Él no viene para dominar, sino para servir. No llega con los signos de poder, sino con el poder de los signos. No se ha revestido de insignias valiosas, sino que está desnudo en la cruz. Y es precisamente en la inscripción puesta en la cruz que Jesús es definido como “rey”. ¡Su realeza está realmente más allá de los parámetros humanos! Podríamos decir que no es rey como los otros, sino que es Rey para los otros.

El Obispo de Roma explica a continuación que Jesús se demuestra, así “soberanamente libre del deseo de la fama y de la gloria terrena” e invita a preguntarnos:

¿Sabemos imitar en esto? ¿Sabemos cómo gobernar sobre nuestra tendencia a ser continuamente buscados y aprobados, o hacemos todo para ser estimados por parte de los otros? En lo que hacemos, en particular en nuestro compromiso cristiano, ¿cuentan los aplausos o el servicio?

Libres del sometimiento del mal

Evitando toda búsqueda de grandeza terrenal, prosigue el Santo Padre, Jesús “también hace libre y soberano el corazón de quien le sigue”, porque Él nos libera del sometimiento del mal.

Su Reino es liberador, no tiene nada de opresivo. Él trata a cada discípulo como amigo, no como súbdito. Siguiéndolo no se pierde, sino que se adquiere dignidad. Porque Cristo no quiere en torno a sí servilismo, sino gente libre.

¿De dónde nace la libertad de Jesús? Se pregunta el Pontífice e invita a volver a las palabras de Jesús frente a Pilato: ‘Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad’. “La libertad de Jesús viene de la verdad” explica a continuación Francisco.  “Es su verdad la que nos hace libres”. Y precisa que “la verdad de Jesús no es una idea, algo abstracto” sino que “es una realidad, es Él mismo que hace la verdad dentro de nosotros, nos libera de las ficciones y de las falsedades que tenemos dentro”.  

Estando con Jesús, nos volvemos verdaderos. La vida del cristiano no es una actuación donde se puede llevar la máscara que más conviene.  Porque cuando Jesús reina en el corazón, lo libera de la hipocresía, de las escapatorias, de las dobleces. La mejor prueba de que Cristo es nuestro rey es el desapego de lo que contamina la vida, haciéndola ambigua, opaca, triste. Cierto, debemos lidiar siempre con los límites y los defectos: todos somos pecadores. Pero cuando se vive bajo el señorío de Jesús, uno no se vuelve corrupto, falso, con la inclinación a cubrir la verdad. No se lleva una doble vida.

DESPUÉS DEL ÁNGELUS

Hoy, por primera vez en la solemnidad de Cristo Rey, se celebra la Jornada mundial de la juventud en todas las Iglesias particulares. Por eso hay dos jóvenes de Roma a mi lado, que representan a todos los jóvenes de Roma. Saludo cordialmente a los niños y niñas de nuestra Diócesis y espero que todos los jóvenes del mundo se sientan parte viva de la Iglesia, protagonistas de su misión. ¡Gracias por venir! Y no perdones que reinar es servir. ¿Qué fue eso? Reinar es servir. Todos juntos: reinar es servir. Como nos enseña nuestro Rey. Ahora les pido a estos jóvenes que los saluden. Dile algo [le dice a la joven].

Mujer joven: ¡Feliz Jornada Mundial de la Juventud a todos!

Papa: Dile algo creativo [al joven].

Joven: ¡Testifiquemos que creer en Jesús es hermoso!

Papa: ¡Mira eso! ¡Esto es hermoso! Gracias. Quédese aquí [a los dos jóvenes].

Hoy también es el Día Mundial de la Pesca. Saludo a todos los pescadores y rezo por quienes viven en condiciones difíciles, lamentablemente algunos en trabajos forzados. Animo a los capellanes y voluntarios de Stella Maris a continuar su servicio pastoral a estas personas y sus familias.

Y hoy también recordamos a todas las víctimas del tránsito: rezamos por ellas y nos comprometemos a prevenir accidentes.

También quisiera alentar las iniciativas de las Naciones Unidas actualmente en curso para lograr un mayor control sobre el comercio de armas.

Ayer en Katowice, Polonia, fue beatificado Jan Franciszek Macha, asesinado por odio a la fe en 1941 en el contexto de las persecuciones contra la Iglesia durante el régimen nazi. En la oscuridad de su prisión, encontró en Dios la fuerza y la mansedumbre para enfrentar ese calvario. Que su martirio sea una fecunda semilla de esperanza y paz. Un aplauso para el nuevo Beato.

Os saludo a todos vosotros, fieles de Roma y peregrinos de varios países, en particular a los que han venido de Polonia y de los Estados Unidos de América. Saludo a los scouts de la Archidiócesis de Braga en Portugal. De manera especial saludo a la comunidad ecuatoriana de Roma que celebra a la Virgen del Quinche. Saludo a los fieles de Sant’Antimo (Nápoles) y de Catania; los candidatos a la Confirmación de Pattada; y los voluntarios del Banco de Alimentos que se preparan para el Día Nacional de Recolección de Alimentos del próximo sábado ¡Muchas gracias! Y también a los miembros de Immacolata. Les deseo a todos un buen domingo. Y por favor, no olvides rezar por mí. ¡Disfruta de tu comida!

SACERDOTE EUDISTA ELEGIDO OBISPO PARA LA DIÓCESIS DE SANTA MARTA

El padre José Mario Bacci Trespalacios, C.J.M., fue nombrado por el Papa Francisco como nuevo obispo de la sede de Santa Marta, en el departamento de Magdalena al norte de Colombia, convirtiéndose en el 49 prelado desde que se fundó la diócesis en 1534.

El padre Bacci Trespalacios sucederá a monseñor Luis Adriano Piedrahita, quien el pasado 12 de enero de 2021, falleciera por la Pandemia del Coronavirus. El nuevo obispo de Santa Marta actualmente viene de ocupar el cargo como Provincial de la Congregación de Jesús y María de Colombia y Centroamérica.

Perfil del padre José Mario Bacci Trespalacios
Nació en Magangué (Bolívar) el 19 de marzo de 1971. Fue incorporado a la Congregación de Jesús y María – Padres Eudistas el 19 de agosto de 1995. Y el 17 de diciembre del mismo año fue ordenado presbítero.

Inició la formación para la vida presbiteral en el seminario san Carlos Borromeo de Cartagena, por la diócesis de Magangué. Allí cursó el año propedéutico (1988) y la etapa filosófica (1989-1990). Al iniciar la etapa teológica ingresó a la CJM y realizó los estudios de teología en la Pontificia Universidad Javeriana (1991-1994). Realizó estudios de Licenciatura en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (2007-2011). Cursó un semestre de estudios en la Ecole Biblique de Jerusalén (2011).

En el ejercicio del carisma fundamental de la CJM, ha vivido sus 25 años de vida ministerial al servicio de la formación presbiteral en seminarios diocesanos en Ecuador (1994-1999), República Dominicana (1999-2001), Brasil (2001-2007) y Honduras (2012-2016). En esos lugares desempeñó diversas responsabilidades: miembro del equipo de formación, encargado de la formación académica, docencia en Sagrada Escritura y rector. Algunos de esos seminarios estaban vinculados a parroquias cercanas y en ellas colaboró regularmente en las actividades pastorales.

Desde el año 2016 se ha desempeñado como superior provincial de la Provincia Eudista de Colombia. Desde el año 2019 ejerce el segundo período en este servicio dentro de su Congregación.

El 19 de noviembre de 2021, el Santo Padre Francisco lo nombró obispo de la Diócesis de Santa Marta.

Por Guillermo Romero Salamanca

El Púlpito