Cada 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha para sensibilizar y denunciar sobre las acciones violentas contra las mujeres en todo el mundo.

El origen de esta conmemoración se remonta a 1960 cuando las hermanas Mirabal, tres activistas políticas que se opusieron a la dictadura de Rafael Trujillo en República Dominicana, fueron cruelmente asesinadas el 25 de noviembre de ese año por orden del gobernante dominicano.

Sin embargo, fue hasta 1981 que se formalizó esta fecha, cuando militantes y activistas en favor de los derechos de las mujeres lanzaron sus manifestaciones ante la violencia de género.

Actualmente y debido al confinamiento a causa de la pandemia de Covid-19, los casos de violencia contra la mujer han ido en aumento, por lo cual en el presente año esta conmemoración toma más fuerza.

La Iglesia Católica desde el Secretariado Nacional de Pastoral Social- Cáritas Colombiana se suma a la conmemoración de esta fecha para denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo y para reclamar políticas públicas para su erradicación y prevención.

Según monseñor Héctor Fabio Henao desde la pastoral se pronuncian, por medio de la campaña, Las Mujeres Siempre Podemos, queremos poner de manifiesto el poder que las mujeres tienen dentro de la construcción de la sociedad. Queremos compartir mensajes como: “las mujeres siempre podemos reconocer nuestro valor”, “las mujeres siempre podemos hacer valer nuestros derechos” y “las mujeres siempre podemos ser libres”.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la violencia de género nace de normas perjudiciales, abuso de poder y desigualdad de género. Se trata de un problema de salud y protección que pone en riesgo la vida. Se estima que una de cada tres mujeres sufre de violencia física o sexual en el trascurso de su vida y en tiempos de crisis ha aumentado.

Según la ACNUR la violencia de género puede ser de tipo sexual, físico, psicológico y económico, y puede darse tanto en espacios públicos como privados.

Las amenazas, la coerción y la manipulación son también formas de violencia de género. Este tipo de victimización contra las mujeres puede darse de diversas formas: violencia de pareja, matrimonio infantil, mutilación genital femenina, entre otras.

Las cifras que se tienen sobre este tipo de violencias son parciales, ya que, muchas mujeres no denuncian por temor a la estigmatización y demás variables que afectan su integridad física, mental y emocional.

Con la campaña Las Mujeres Siempre Podemos, del Secretariado Nacional de Pastoral Social- Cáritas Colombiana, busca   responder a la reflexión compartida por el Papa Franciscoen febrero de este año, las distintas formas de malos tratos que sufren muchas mujeres son una cobardía y una degradación para toda la humanidad. Recemos por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y sea escuchado por todos”.

Como parte de esta iniciativa, se quiere extender la invitación al cine foro, el jueves 25 de noviembre a las 7:00 pm en la Cinemateca Distrital, como aporte a la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer, en donde se proyectará la película Biabu Chupea, dirigida por Priscila Padilla que muestra el camino recorrido por mujeres de la comunidad indígena Embera-Chamí hacia la reafirmación de su espiritualidad, la conexión cuerpo-tierra y de sus propios cuestionamientos sobre el placer.

Posterior a la proyección, se hará un conversatorio con la directora y mujeres representativas de la Iglesia y del SNPS-CC.

Para confirmar la participación al cine foro por favor haga clic aquí. Confirmación de asistencia al cine foro (google.com)

Un nuevo informe de ONU Mujeres, basado en datos de 13 países desde la pandemia, recoge que 2 de cada 3 mujeres padecieron alguna forma de violencia o conocían a alguna mujer que la sufría.

Desafortunadamente, solo 1 de cada 10 dijo que recurriría a la policía en busca de ayuda. A su vez, se llegó a la conclusión que estas mujeres tienen más probabilidades de enfrentarse a situaciones de pobreza y escasez de alimentos.