Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre los miembros de la Junta Directiva, elegida el pasado 9 de julio, Gloria Vallejo, quien encabezó la lista ganadora, pero que no se le permitió que fuera presidente, determinó dar un paso al costado al presentar renuncia irrevocable a la Junta y esperar nuevas determinaciones de los socios.

En carta abierta a los socios del CPB, Gloria Vallejo expuso sus razones por las cuales tomó tal determinación, exponiendo también la actual situación del gremio que cada año, el 9 de febrero, entrega los reconocidos premios al Periodismo, en la Noche de los Mejores.

La situación del CPB se presenta en momentos en los cuales se discute sobre la Libertad de expresión en Colombia, el asedio a varios comunicadores y el informe de la FLIP sobre los periodistas en Colombia.

Gloria Vallejo, expresidente CPB

La carta de Gloria Vallejo, aunque estaba dirigida a los socios del CPB, se volvió viral por el detallado análisis de la actual situación del periodismo colombiano.

*CARTA ABIERTA A LOS SOCIOS DEL CÍRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ (CPB)*

Muy estimados socios:

Por reiteradas invitaciones de socios, incluidos algunos de los que hoy desconocen el resultado de los escrutinios, a que volviera a dirigir los destinos del CPB, a que encabezara una plancha, acepté volverme a postular para prestar mis servicios a nuestro querido gremio.

Todos los socios conocen los resultados de la asamblea del pasado 11 de junio y 9 de julio: 36 votos por la lista dos, la que yo encabezaba, y 32 por la lista uno. Al término de la asamblea el mismo fiscal, que acababa de ser elegido, reconoció el resultado.

La presidente saliente, Patricia Lozano, nos posesionó como la nueva junta directiva y ninguno de los diez nuevos miembros rechazamos la posesión ni la toma de juramento. No obstante, minutos después, un integrante de la lista uno tomó el micrófono para sentenciar lo que sería un camino tortuoso para la nueva junta, algo impensado y nunca antes vivido en el CPB.

La presidente Lozano ha hecho tres convocatorias a lo largo de más de un mes a los diez integrantes de la nueva junta, para que diéramos curso a la elección de dignatarios. Los cinco integrantes de la lista dos hemos estado puntuales en la sede del CPB, esperando a los cinco miembros de la lista uno, para cumplir con este proceso indispensable para poder iniciar labores y poner en marcha los planes programáticos. No ha sido posible, porque no han hecho presencia. Solo lo hicieron una vez, tres de manera presencial y dos virtual, para leernos una carta, luego de lo cual se pararon y se marcharon.

No comparto los procedimientos de quienes contra toda lógica quieren hacernos ver espejismos en el proceso de elección de la nueva junta, el cual fue transparente, legítimo y acorde con los estatutos que nos rigen.

Lamentablemente hoy se respira un ambiente polarizado en el CPB, de intrigas, distorsión de la verdad y hasta odios. Toda esta situación sin sentido tiene afectado al CPB. Durante los años que estuve al frente del gremio la situación era diferente. Había respeto, amor por el gremio, procurábamos que reinara la concordia entre colegas.

Desde diferentes fuentes me llega la insultante posición de doña Martha Díaz que proclama a los cuatro vientos que no puedo ser la presidente. Es lamentable que este tipo de personas no miden el efecto de sus actos. Sorprende, además, que ella misma me hizo una llamada desde su apartamento donde se encontraba con varios socios, en la que me pedía insistentemente, con el altavoz puesto, que encabezara una plancha y que todos los que estaban ahí, incluida ella, me apoyarían en todo lo que fuera necesario.

No fue respondiendo a su llamado que yo encabecé una lista. Socios de reconocida trayectoria finalmente me convencieron para que me volviera a postular. Lo hice con el mejor de los propósitos, con el entusiasmo que me ha caracterizado y con el amor que he profesado por el CPB y el cariño por los socios.

Lo hice con el firme propósito de que, si salía elegida y era de nuevo su presidente, dedicaría todo mi esfuerzo, mi empeño y mi capacidad de gestión al CPB, de la mano de todos los integrantes de la nueva junta. Motivaría la unión entre los socios, me interesaría por sus expectativas, por lo que esperaban que nosotros hiciéramos. Haríamos una reforma de estatutos consensuada, trabajaríamos sin pausa en la organización del PREMIO CPB para gestionar recursos. Partiendo de las fortalezas y experticia de los integrantes de junta, distribuiría la gestión de los principales frentes del plan programático como los pronunciamientos del Círculo frente a la situación de crisis y falta de credibilidad que enfrenta el periodismo en la actualidad, el desarrollo de una campaña para hacerle frente a las fake news, el ingreso de nuevos socios periodistas, la vinculación de las universidades, la activación de los convenios con las academias, la reactivación de la alianza con gremios colegas para unir esfuerzos por el periodismo y por la defensa de la libertad de expresión y prensa, entre otras acciones.

Lamentablemente para mí, todo este entusiasmo y propósito se han visto frustrados por la postura intransigente de los integrantes de la lista uno, que, sin medir las consecuencias de la parálisis del CPB, se han abstenido de participar en la elección de cargos, con el argumento de que están esperando la respuesta a un derecho de petición que presentaron ante el Ministerio de Trabajo, documento que desconocemos.

Mi reflexión es que, si esta actuación se está dando antes de asumir la nueva junta, ¿qué ambiente me espera para poder hacer gestión? Con sobradas razones tengo el presentimiento de que me podrán palos en la rueda. Yo esperaba llegar a servir, no a recibir maltratos y bloqueos.

Deseo que el CPB supere lo más pronto posible esta grave situación. Por mi parte, me hago a un costado y presento renuncia irrevocable a la junta directiva 2022-2024. No soporto más ver la decadencia en la que ha caído el CPB, producida por intereses oscuros y mezquinos, provocada por socios que están pensando más en sus intereses particulares, en sus egos, que en nuestro gremio. En ese ambiente polarizado no es posible trabajar y hacer gestión.

A los 36 socios que votaron por la lista que encabecé agradezco infinitamente su apoyo. No siento que les esté fallando, solo les digo que duele y preocupa el comportamiento de algunos socios que están dispuestos a priorizar sus intereses, por sobre los de nuestro querido CPB. Espero que pronto esta atmósfera indeseable se desvanezca. De igual forma agradezco a los socios que no votaron por mí. Ese es el juego de la democracia.

Espero que pronto el CPB supere esta deplorable situación y vuelva a brillar con toda su grandeza ¡EL CPB SE LO MERECE!

Me despido con el afecto y admiración de siempre.

 GLORIA VALLEJO

 Ex presidenta y socia