Miedo e indignación en Ecuador tras asesinato a tiros de candidato presidencial

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Simpatizantes del candidato presidencial asesinado Fernando Villavicencio se manifiestan durante su funeral en Quito el 10 de agosto de 2023 (Rodrigo BUENDIA

Pancartas con el rostro sonriente del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio aún cuelgan en el lugar de su último mitin, en el norte de Quito. Un ramo de rosas blancas y a pocos pasos unas manchas de sangre delatan la tragedia.

Una mujer en bicicleta se detiene y coloca un cartel escrito a mano: “Malditos narcopolíticos, pagarán”.

Y una línea más abajo, la leyenda “por siempre Fernando T.Q.M. (Te Quiero Mucho)”.

“Veo un futuro sombrío porque nadie tiene los pantalones como él para fajársela. Son todos unos tibios, incluido el presidente (Guillermo Lasso) que nos decepcionó”, dice indignada a la AFP la mujer, que pidió omitir su nombre por miedo.

Antes de retirarse coloca dos velas encendidas sobre la acera en memoria de Villavicencio, el experiodista de centro de 59 años que iba segundo en las encuestas y que fue asesinado a tiros el miércoles, cuando salía de un mitin político antes de las elecciones generales anticipadas del 20 de agosto.

Lasso acusó del atentado al “crimen organizado” y declaró un estado de excepción por 60 días en todo el país, que se desangra a causa de la violencia vinculada al narcotráfico.

El mandatario también declaró tres días de luto nacional en memoria del también exdiputado.

Pese al asesinato, la máxima autoridad electoral decidió mantener la fecha en la que se celebrarán los comicios.

– Violencia en aumento –

“Necesitamos ver a nuestro Ecuador tranquilo, sentirnos seguros en el lugar en donde estamos y eso lamentablemente se ha perdido. La muerte de este candidato es la muestra de que la situación del país no es la mejor”, señala a la AFP Daniela Pozo, una empleada privada de 25 años.

En el negocio de una comerciante de la zona donde ocurrió el crimen se refugiaron algunos simpatizantes de Villavicencio que se echaron a llorar.

“Estamos con miedo. En la mañana estaban cerradas las calles” aledañas a la escena del crimen, señala la comerciante, que prefiere no dar su nombre por razones de seguridad.

La percepción de temor no es nueva. Ecuador, antes un oasis de paz en Sudamérica, encara desde hace un par de años el aumento del narcotráfico y de  homicidios, robos, secuestros y extorsiones.

La nación cerró 2022 con una tasa de 25 homicidios por cada 100.000 habitantes, casi el doble que en 2021.

Ubicado entre Colombia y Perú -los principales productores mundiales de cocaína-, decomisó en 2021 el récord anual de 210 toneladas de droga. Al año siguiente sumaron 201 toneladas. Entre enero y julio de 2023 ya se han incautado 122 toneladas.

Paola LÓPEZ

Yahoo Noticias Agencia AFP