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Actualidad

Las ineficiencias energéticas le cuestan a Colombia hasta USD 11.000 millones al año

AutorRedacción LGN
21 de septiembre de 2026 · 7:47 a. m.|4 min de lectura
Crisis energetica


En el Día Mundial de las Cero Emisiones, Signify destaca el potencial de los “negavatios” en un país donde la UPME identifica a la iluminación LED como la medida con mayor aporte al potencial de eficiencia del sector terciario: 37%.

Bogotá, 21 de septiembre de 2026. Colombia ha acelerado la incorporación de nuevas fuentes de energía, pero su transición energética plantea un segundo desafío: utilizar mejor cada unidad de energía que ya está disponible. Y el costo de no hacerlo es medible.

La Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) estima que las ineficiencias y pérdidas de energía le cuestan al país entre USD 6.600 millones y USD 11.000 millones al año, mientras que la
relación entre energía útil y energía final es de apenas 31%.
En otras palabras, de toda la energía que consume el país, menos de una tercera parte termina convirtiéndose en energía útil.

El potencial para cambiar esta realidad es significativo. Según el PAI-Proure 2022–2030, las medidas de eficiencia analizadas permitirían reducir el consumo energético en 1.688 petajulios
(PJ) acumulados durante el periodo, equivalente a una reducción del 10% frente al escenario tendencial.

Para dimensionarlo, la propia Upme señala que representa aproximadamente un año del consumo energético de Colombia y sus costos asociados. Frente a este escenario, Signify plantea que la transición energética no depende únicamente de generar más y generar más limpio, sino también de dejar de consumir la energía que no se necesita. Es el principio detrás de los “negavatios”: energía que se evita gracias a medidas de eficiencia.

La transición también ocurre del lado del consumo

Colombia ya ha dado pasos importantes en la transformación de su matriz. Con corte al 17 de julio de 2026, el país alcanzó 4.626,73 MW de capacidad instalada solar y eólica, mientras que el
74,16% de la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional correspondía a fuentes hidráulica, solar y eólica.

Ahora, la oportunidad está también del otro lado de la ecuación: consumir mejor. “Colombia está avanzando en transformar la manera en que produce energía y el siguiente paso es acelerar la
transformación de cómo la utilizamos. La eficiencia nos permite actuar sobre algo que ya tenemos bajo nuestro control: la energía que no necesitamos consumir. Cada kilowatt-hora que evitamos utilizar representa recursos que pueden aprovecharse de manera más eficiente y emisiones que podemos contribuir a reducir”, señaló José Avalos, Public & Government Affairs de Signify México & North Latam.

La iluminación representa una oportunidad concreta. En el sector terciario colombiano —que comprende actividades como comercio y servicios—, el PAI-Proure identifica a la iluminación
LED como la medida con mayor aporte al potencial de eficiencia energética, con 37%, frente al recambio de aire acondicionado (24%) y la implementación de medición inteligente AMI (19%).

Ese potencial puede ampliarse mediante sensores, controles y plataformas conectadas que permiten adaptar la iluminación a la ocupación, los horarios y las necesidades reales de cada
espacio. Soluciones como Signify Interact permiten además gestionar la infraestructura de manera conectada y generar información para optimizar su operación.

“Hablamos de una intervención que puede implementarse sin rediseñar el proceso productivo de una organización. Y en el sector terciario, la propia planeación energética del país identifica a la iluminación LED como la medida con mayor aporte potencial a la eficiencia. Esto convierte a la iluminación en una herramienta concreta para pasar de las metas de descarbonización a la
acción”, agregó Avalos.

Cero emisiones: de la meta a la acción

La eficiencia forma parte de la estrategia climática global de Signify. La compañía estableció el objetivo de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en toda su cadena de valor para 2040, con una reducción del 90% de sus emisiones absolutas de alcance 1, 2 y 3 frente a 2019.

El desafío es particularmente relevante porque más del 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la cadena de valor de Signify provienen del uso de sus productos durante su ciclo de vida, haciendo de la eficiencia durante la operación uno de los principales frentes de acción.

“La descarbonización no es únicamente una meta para 2040; es una decisión que puede comenzar hoy. La energía más eficiente, económica y limpia es aquella que no fue necesario consumir”, concluyó José Avalos.

En el Día Mundial de las Cero Emisiones, el desafío para Colombia es claro: el país ya está transformando de dónde viene su energía; ahora tiene la oportunidad de transformar cuánto necesita consumir.

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