¿Qué queda en el cuerpo después de la guerra?

Movimiento Butoh celebra 11 años de trayectoria con Saba Quyca – Territorio de guerra, una obra sobre la memoria, el cuerpo y las huellas de la violencia
Chía, Cundinamarca, octubre de 2026. ¿Qué ocurre con un cuerpo cuando la guerra termina?
¿Desaparecen también sus huellas?
¿O permanecen en la memoria, en los gestos y en la manera de habitar un territorio?
Estas preguntas atraviesan Saba Quyca – Territorio de guerra, una obra de danza Butoh que tendrá dos presentaciones en octubre, gracias a su selección como ganadora de los Estímulos Somos la Escena 2026.
La circulación coincide además con una fecha especial para el colectivo: sus 11 años de trayectoria artística.
El nombre Saba Quyca proviene del Muysccubun: Saba, guerra, y Quyca, territorio, tierra o mundo. Desde esta idea, la obra explora la relación entre cuerpo, memoria, territorio y raíces ancestrales.
El Butoh, danza de origen japonés surgida después de la Segunda Guerra Mundial, propone una profunda exploración del cuerpo, la presencia y la transformación.

En Saba Quyca, este lenguaje se convierte en una forma de acercarse a aquello que muchas veces resulta difícil de nombrar: las huellas de la guerra, los silencios, las memorias y aquello que permanece inscrito en los cuerpos y los territorios.
La obra adquiere una dimensión particular al presentarse en un territorio como Chía, de presencia ancestral muisca, y plantea preguntas sobre lo que ocurre cuando una memoria ha sido interrumpida y cuando aquello que conecta a una comunidad con sus raíces corre el riesgo de desaparecer.
No busca representar una guerra específica ni reconstruir un episodio histórico, sino explorar qué permanece en el cuerpo y en el territorio después de la violencia.
El proceso artístico es dirigido por Magda Lorena Bedoya Osorio, quien tuvo la oportunidad de formarse con el reconocido maestro japonés de Butoh Ko Murobushi, en Colombia y posteriormente en Japón.

A partir de esta experiencia comenzó a desarrollar talleres y procesos de exploración alrededor del Butoh, dando origen a Movimiento Butoh, colectivo que durante 11 años ha investigado el cuerpo como territorio de memoria, transformación y presencia.
Para esta nueva circulación, Saba Quyca incorpora elementos que amplían su propuesta escénica, entre ellos una composición musical original creada especialmente para la obra, además de música en vivo, videomapping, renovación de vestuario, maquillaje y elementos escenográficos.
La propuesta busca generar un diálogo entre cuerpo, sonido, imagen y territorio.
Cada presentación estará acompañada por un conversatorio con el público, como espacio para abrir preguntas alrededor de la memoria, el cuerpo, la violencia, el territorio, las raíces ancestrales y la construcción de paz.
Las funciones serán el miércoles 14 y el viernes 16 de octubre, a las 7:00 p. m., en el Teatro Fahrenheit 451.
Más que ofrecer respuestas, Saba Quyca – Territorio de guerra propone recordar, sentir y preguntar.
Porque quizás la guerra no termina cuando cesa la violencia.
Quizás continúa viviendo en la memoria de los cuerpos, en los territorios que habitamos y en aquello que todavía no hemos aprendido a recordar.
Sobre Movimiento Butoh. Es un colectivo artístico con 11 años de trayectoria dedicado a la exploración y difusión del Butoh en Colombia.
Bajo la dirección de Magda Lorena Bedoya Osorio, el colectivo ha desarrollado diferentes procesos de creación, formación y circulación, llevando este lenguaje escénico a distintos públicos y escenarios.
Durante estos años, Movimiento Butoh ha creado y presentado diversas obras, entre ellas La danza de la muerte y Saba Quyca – Territorio de guerra, consolidando un proceso continuo de investigación y creación alrededor del Butoh.
