Calor desperdiciado de la industria puede volverse energía sostenible: estudio de Stephanya Márquez

Con 17 años, la estudiante de Ing. Mecánica ha llevado su estudio sobre recuperación de calor industrial a encuentros de semilleros en Colombia y España, mientras continúa desarrollando el prototipo.
Cuando cursaba undécimo grado en el Colegio Colón, Stephanya Márquez Márquez sabía que quería investigar algo innovador relacionado con la ingeniería para su proyecto de grado. Al buscar información con sus docentes y estudiar por su cuenta sobre formas de generación de energía sostenible, dio con los motores Stirling y una problemática a nivel mundial: el desaprovechamiento del calor residual a nivel industrial.
De acuerdo con un estudio de Danfoss, empresa danesa de tecnología y soluciones en eficiencia energética, «en 2024, casi dos tercios de la energía mundial se desperdiciaron en forma de calor«.
Barranquilla no es la excepción, por lo que, con esa información, Stephanya comenzó a crear su proyecto de investigación Motores Stirling como Alternativa Energética Sostenible a partir de recuperación de calor de calderas en parques industriales de Barranquilla.
Un motor Stirling es una máquina térmica bajo el principio de convertir energía térmica de una fuente externa en energía mecánica, mediante la expansión y contracción cíclica de un gas confinado en su interior por la diferencia de temperatura entre una zona caliente y fría. El motor puede alimentarse de distintas fuentes de calor —biomasa, energía solar o calor residual industrial— con baja emisión de contaminantes.
«El proyecto respondió a un problema real: el crecimiento industrial había aumentado el uso de combustibles fósiles y las emisiones contaminantes, mientras que en Barranquilla se desperdiciaba el calor residual de calderas, elevando costos operativos y consumo de combustible. A esto se sumaban barreras regulatorias, de inversión, y la falta de demostraciones técnicas que dieran confianza a las empresas antes de invertir», explica la joven.
Dedicó gran parte de su último año de bachillerato a esta idea con el apoyo de sus profesores, quienes al descubrir el potencial que podía tener inscribieron el proyecto en la RedCOLSI (Red Colombiana de Semilleros de Investigación). Desde allí, gracias a la retroalimentación que obtuvo, Stephanya hizo ajustes y clasificó al Encuentro Internacional de Semilleros de Investigación (EISI) 2025 en Bogotá y gracias a su destacada participación fue invitada a Madrid, España, para el I Encuentro Internacional de Semilleros de Investigación (EISI) en el 2026.
Al decidir cursar el pregrado en Ingeniería Mecánica de la Universidad del Norte profundizó el desarrollo conceptual de su proyecto e hizo nuevos ajustes en el prototipo junto a los profesores Javier Sanjuán y Oscar Pupo Roncayo, del Departamento de Ingeniería Mecánica. Además, aprendió a manejar softwares de diseño y simulación como Inventor y SolidWorks, que le ayudaron a crear el prototipo del motor Stirling que presentó en España, y obtuvo una calificación de 100/100.
Stephanya Márquez en Madrid, España.
«El viaje que hice ha sido una de las experiencias más significativas de mi trayectoria estudiantil: aprendí de otros proyectos y de sus autores, y me ayudó a ser más autónoma y a resolver problemas rápidamente. Cada fase ha sido una oportunidad de mejora: entre más avanzaba, más notaba que debía investigar o aprender sobre los temas relacionados», expresa la joven de 17 años.
Esa combinación entre fundamentos teóricos sólidos y herramientas de diseño desde etapas tempranas fue justamente lo que le permitió a Stephanya abordar un proyecto de esta complejidad con la confianza técnica necesaria y abrir la puerta a pensar en espacios internacionales. «Cuando tienes bases sólidas te atreves a llevar tus ideas más lejos, a presentarlas ante audiencias distintas y a competir con propuestas de otros países sin sentir que te falta preparación», puntualiza.
Ahora Stephanya espera su próxima participación internacional, que está por definirse entre el EISI República Dominicana o el EISI Portugal. Mientras eso pasa, la estudiante se prepara para convertirse en «una mujer que, desde la ingeniería mecánica, pueda hacer grandes aportes a la ciencia«, así como al medio ambiente y a la sociedad, ya sea con este proyecto, o con » cualquier otra línea que me permita usar la ingeniería como una herramienta de cambio real, no solo como una profesión técnica».
