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El Personaje

La inteligencia artificial impulsa una nueva cultura laboral basada en la confianza

AutorRedacción LGN
6 de octubre de 2026 · 6:24 a. m.|4 min de lectura
Confianza y más

●       El 55% de los profesionales colombianos calcula que entre el 11% y el 30% de su carga de trabajo se podría automatizar, casi diez puntos más que en 2025.

●       Para el 60% de los encuestados, la regulación de la inteligencia artificial será lo que más defina dónde y cómo se trabajará en 2030.

Bogotá, octubre de 2026. Hace un año, uno de cada cuatro trabajadores colombianos decía sentirse incómodo si una herramienta de inteligencia artificial llegaba a medir su desempeño.

Hoy esa proporción es del 13%, y casi la mitad de los encuestados (48%) aceptaría ese tipo de evaluación siempre que la empresa sea transparente sobre cómo funciona.

Los datos salen de La experiencia laboral 2026 en Colombia, la investigación que WeWork realizó junto con Page Resourcing y que en el país recogió las respuestas de 527 personas, dentro de una consulta regional a casi 3.000 profesionales de cinco países.

El cambio tiene mucho que ver con el uso. En 2025, el 78% de los participantes veía la IA como un apoyo que no iba a reemplazar su rol, y este año esa cifra llegó al 86%.

También se encogió el grupo de los indecisos, los que decían necesitar más información para tomar una postura, que pasó del 10% al 4%. El informe lo explica con una lógica bastante intuitiva, según la cual mientras más experimenta la gente con estas herramientas y más aprende de ellas, menos miedo les tiene.

Y la están usando. Dos de cada tres encuestados (68%) acuden a la IA para buscar información y redactar, mientras que apenas el 4% dice no usarla en el trabajo.

Las empresas también se movieron, aunque más despacio, porque el porcentaje de profesionales cuya organización ya empezó a implementar software de inteligencia artificial pasó de 21% en 2025 a 28% en 2026.

Lo que más llama la atención del estudio es lo que todo esto implica para la manera de dirigir equipos.

El 53% de los colombianos consultados cree que la IA puede reemplazar actividades que antes exigían estar en la oficina, sobre todo los procesos administrativos y la generación de reportes, y el 55% calcula que entre el 11% y el 30% de su carga de trabajo se podría automatizar, casi diez puntos más que el año pasado.

Si buena parte del seguimiento operativo ya se resuelve con tecnología, medir a alguien por las horas que pasa sentado en su escritorio empieza a tener poco sentido. El propio informe lo plantea en sus conclusiones, cuando describe el paso de un modelo basado en la presencia a uno basado en resultados, en el que el control le cede el lugar a la confianza.

«Hace un par de años la pregunta en las oficinas era si la inteligencia artificial iba a reemplazar a las personas. Hoy la gente ya está en otra discusión, la de cómo trabajar mejor con ella.

«Eso le cambia la conversación a las empresas, porque cuando la tecnología se encarga de los reportes y del seguimiento, ya no hace falta ver a alguien en su puesto para saber que está cumpliendo. Lo que nos toca ahora es confiar más en los equipos y pensar en oficinas a las que la gente quiera ir porque ahí trabaja mejor», afirmó Claudio Hidalgo, presidente regional de WeWork para Latinoamérica.

Esa idea encaja con lo que los profesionales piden en cuanto a modalidad de trabajo.

En Colombia, el 56% prefiere un esquema híbrido, aunque solo el 40% trabaja hoy bajo uno, y entre quienes eligen ese modelo el 85% haría por fuera de la oficina central las tareas que exigen más concentración.

El tráfico pesa bastante en esa decisión. Según el TomTom Traffic Index 2026, que el estudio cita, Bogotá es la séptima ciudad más congestionada entre las 492 evaluadas.

Ahora, esa confianza tiene condiciones. Los encuestados que ven riesgos en la IA hablan de perder pensamiento crítico y de errores o sesgos en la información, y el 11% todavía teme que la tecnología afecte su estabilidad laboral.

Cuando se les pregunta qué va a definir dónde y cómo se trabajará en 2030, el 60% responde que la regulación de la inteligencia artificial, muy por encima de la automatización misma. Hay además una lectura menos optimista dentro del mismo estudio, y es que la mitad de quienes opinaron sobre el futuro de su sector (52%) cree que la IA reducirá los puestos disponibles.

Los trabajadores, por lo visto, ya hicieron buena parte del recorrido. Aprendieron a usar las herramientas y, en el camino, perdieron buena parte del miedo que les tenían.

La pregunta que deja el estudio es cuántas empresas están listas para hacer lo mismo y evaluar a su gente por lo que entrega, aunque nadie la esté mirando mientras lo hace.

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